domingo, 27 de julio de 2014

Revolución científica y femenina

El Ministerio de Salud anunció un nuevo método anticonceptivo que consta de un implante subdérmico con una duración prolongada pensado para adolescentes.
En el año 2012 la ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica) aprobó la utilización del Implanon NXT, un implante subdérmico con propiedades anticonceptivas. Pero recién la semana pasada se anunció su lanzamiento en el marco del Programa de Salud Sexual y Procreación Responsable del Ministerio de Salud de la Nación.
“Se puede obtener a un precio de entre $800 y $1.000 para que sea colocado de forma particular, pero a nivel nacional resultaría muy caro que sea para todas y por eso tiene restricciones”. La ginecóloga Mariana Merovich se refiere así a que sólo adolescentes de entre 15 y 19 años sin obra social ni prepaga y con un aborto o embarazo en el último año podrán ser las beneficiarias del dispositivo en forma gratuita. Según la profesional la principal ventaja de este método es que el Implanon descarga la hormona necesaria constantemente sin intervención humana una vez insertado. Además puede llegar a durar hasta siete años, ser indicado en pacientes que no pueden recibir estrógeno (componente primordial de las clásicas pastillas con ingesta oral) y ser usado durante la lactancia.
Sin embargo hay que tener en cuenta ciertos aspectos: “Está totalmente contraindicado en mujeres con cáncer de mama y hay que considerar que es un poco invasivo porque tanto para ponerlo como para extraerlo hay que hacer un pequeño corte en el antebrazo”, explicó la médica.
El Implanon funciona como un inhibidor de la ovulación gracias al etonogestrel, un esteroide progestágeno sintético, y no requiere de un control médico especial, aparte del chequeo anual. Durante su uso es muy común tener pérdidas, que pueden culminar con la desaparición del período menstrual. La doctora Merovich aclara que de todas formas este efecto no tiene ningún riesgo para la salud. Pero la ginecóloga remarca que el plan propuesto por el Ministerio de Salud debería hacer mayor hincapié en la necesidad de acompañar el anticonceptivo con la utilización de preservativos ya que este nuevo método no protege de las enfermedades de transmisión sexual.
Para la primera parte del lanzamiento del Implanon el Ministerio de Salud compró 10.000 unidades que serán repartidas entre hospitales de diez jurisdicciones en diferentes partes del país.
No es la primera vez que ciencia y universo femenino se unen para brindar alternativas en su cuidado a las mujeres.
Recientemente el dueño de Microsoft, Bill Gates, y su esposa Melinda invirtieron más de 4,6 millones de dólares en el desarrollo de un microchip a control remoto para el control de la natalidad. El dispositivo, de unos 20 x 20 x 7 milímetros, se introduce bajo la piel y contiene una dosis de estrógeno y progestina, tal como las píldoras orales. Para activar la descarga diaria de 30 microgramos de hormona necesaria se utiliza un botón inalámbrico a la distancia. Este invento podría tener una vida útil de 16 años para luego ser retirado por un médico cuando se agote. El objetivo es que el proyecto pase por pruebas preclínicas el año que viene para finalmente llegar al mercado en el 2018.
Otros dispositivos para la mujer
En los últimos años, principalmente gracias a agrupaciones feministas, tomó notoriedad la copa menstrual, un objeto con forma de embudo y fabricado en silicona que reemplaza a las toallitas y tampones. Según el Museo de la Menstruación y de la Salud de la Mujer en los Estados Unidos este invento se produjo industrialmente a partir de 1930 en ese mismo país, aunque hay registros de copas más rudimentarias desde 1867. El principal argumento de sus defensores es el impacto ambiental: se estima que alrededor de 315 millones de mujeres en todo el mundo usan tampones o toallitas a diario. Si en promedio cada una utiliza alrededor de 25 unidades de alguno de estos protectores por ciclo menstrual, por año se descartan 94 mil 500 millones de tampones y toallitas. Sin embargo para Merovich es un método poco higiénico: “Hay un mito de que por período se genera alrededor de media taza de té de sangre y suele ser bastante más, excepto casos especiales, por lo que dudo de su duración de 12 horas seguidas. En mi caso si una paciente me consulta le recomendaría que use la protección tradicional”.
En un segundo plano se encuentra el dispositivo descartable para que las mujeres orinen de pie. Sus creadoras son las uruguayas Mariné Villalba y María Elena de Paula, que empezaron a desarrollar este proyecto en 2009 y un año más tarde lo presentaron en un concurso de negocios de la Universidad ORT. Obtuvieron el primer puesto y lo necesario para llevar adelante su negocio, que recién ahora está llegando a Argentina y Chile para el comercio masivo.
Sobre el hecho de colocarse dispositivos en una zona sensible y de tejido mucoso como la vagina, la doctora Merovich aclara que “técnicamente” no debería causar ningún daño pero sostiene que cualquier cosa no estrictamente fisiológica debe tener algún efecto sobre el cuerpo. “Se pueden producir shocks tóxicos hasta por el uso de un tampón”, finaliza la profesional.

sábado, 12 de julio de 2014

¿Cómo funciona Google?

¿Por qué Google es lo que es? Larry Page y Sergei Brin escribieron en conjunto un artículo paradigmático “The PageRank Citation Ranking: Bringing Order to the Web” que explica gran parte del funcionamiento del buscador más famoso.
                              
En este trabajo se describe el método del PageRank para calcular la importancia de cada web a partir de los vínculos (links) que cada web recibe, y la importancia relativa de las páginas que emite cada vínculo. Básicamente se trata de asignar de forma numérica la relevancia de los documentos (o páginas web) indexados por un motor de búsqueda. Fue desarrollado por los fundadores de Google, Larry Page y Sergei Brin, en la Universidad de Stanford mientras estudiaban el posgrado en ciencias de la computación. En palabras de sus creadores: “La importancia de una página web es un problema inherentemente subjetivo que depende del interés de los lectores, de su conocimiento y de sus inclinaciones. Aun así, se puede decir objetivamente mucho sobre la importancia relativa de las páginas web. Este artículo describe PageRank, un método para valorar las páginas web de forma objetiva y mecánica, midiendo de forma efectiva la atención e interés humanos dirigidos hacia cada página. Comparamos PageRank con un ‘web surfer’ aleatorio idealizado. Mostramos como calcular de forma eficiente el PageRank para un número grande de páginas y mostramos cómo utilizar el PageRank para la búsqueda y navegación de los usuarios”.

El algoritmo inicial está en el documento original donde sus creadores presentaron el prototipo de Google: “The Anatomy of a Large-Scale Hypertextual Web Search Engine" (1998) que pronto escaló posiciones dentro de la comunidad científica. Los rumores indican que el nombre del que sería una de las páginas más consultadas de Internet proviene de la palabra googol o gúgol (denominación de un número extremadamente grande). En 1999 el PageRank fue patentado por la incipiente Google Inc, luego de haber lanzado su motor de búsqueda el 27 de septiembre de 1998. Al año siguiente la empresa presentó Adwords (su sistema de publicidad online) y la barra de Google. A estos productos le siguieron Google Groups, Labs, News, Blogger, Books, Maps, Earth y la lista sigue creciendo. En 2002, Yahoo ofreció 3.000 millones de dólares por el PageRank pero sus creadores rechazaron la propuesta, lo cual resulta curioso porque en 1997 Page y Brin intentaron, y fracasaron, venderlo a esa empresa por un millón de dólares.

El éxito del método radica por su fundamento en la estructura de enlaces como un indicador del valor de una página en concreto. Esto funciona como un sistema democrático de votos donde Google interpreta los vínculos de una web hacia a otra como un “voto” de la página de inicio hacia la de destino, pero también analiza a quien “emite el voto”. Por este motivo aquellas web con un PageRank más elevado (o más “importantes”) valen más y con su “voto” ayudan a otras páginas a tomar notoriedad. La escala es del 0 al 10 siendo 10 el máximo (número que muy pocos sitios pueden ostentar orgullosos), el 1 es lo mínimo para un sitio de importancia normal y 0 puede significar una página con algún tipo de penalización o que aún no ha sido calificada.

El PageRank creó su propio código para luchar contra el spam. Cuando se hizo evidente la importancia comercial de este método aparecieron formas artificiales de manipulación como enlaces a una página web en blogs, libros de visitas, foros de Internet, etc con la intención de incrementar el número de enlaces que apuntan a la página. Pero con el atributo para hiperenlaces creado en 2005 (rel="nofollow") lograron que cualquier página que posea ese código no sea tenida en cuenta para ser calificada.

Es necesario aclarar que el PageRank no es una invención original de Page y Brin, pero su implementación eficiente en una red de miles de millones de nodos lo convirtió en un éxito. El antecedente del algoritmo lo presentó el economista estadounidense de origen ruso Wassily Leontief cuando era profesor en Harvard.  Desarrolló su modelo Input-Output tratando la economía como una red. De esta forma podía identificar qué sectores económicos constituían un “cuello de botella” al requerir demasiados factores productivos cuando la demanda de su producto aumentaba, para lo cual recurrió a una versión primitiva del PageRank de Google. En 1973 Leontief recibió el Premio Nobel de Economía por esta teoría.

No es el único

Hoy en día Google ocupa 66.7% del mercado, seguido de Microsoft (18.1%), Yahoo (11.2%), Ask (2.6%) y AOL (1.4%). Por este motivo es el master indiscutido de la web. Y por esto es que su PageRank es el algoritmo más conocido en el universo cibernético, pero otras páginas tienen sus propios métodos de funcionamiento basados en conteo, ubicación, votos, intereses, etc. Antes de continuar es necesario considerar una definición genérica de la palabra algoritmo: un conjunto de instrucciones o reglas, ordenadas y finitas que permite definir una operación

Facebook cuenta con el News Feed, más conocido como las noticias del Inicio. Excepto que el usuario haya marcado la opción “Mostrar todo”, la red social creada por Mark Zuckerberg se basa en el número de comentarios, quién realizó el post (cuánto interactúan entre sí esas personas) y qué tipo de post es (video, contenido compartido, status) para decidir a quién mostrarlo.

Los sitios de citas, que día a día crecen, aseguran ser los causante de millones de parejas consolidadas. Para lograrlo tienen su propio algoritmo basado en intereses similares, edad, preferencias sexuales y ubicación geográfica, entre otras cosas, con el objetivo de unir a dos extraños.

La NSA (National Security Agency) ha estado espiando a millones de ciudadanos por nuestra propia seguridad por considerarlos sospechosos a través de la recolección de datos, interpretación y encriptación. Sin embargo desde la agencia desestiman que haya un verdadero espionaje porque no hay un ojo humano detrás de esto, sino algoritmos de vigilancia.

El famoso “También puede interesarte…” proviene de sitios como Netflix y Amazon que consideran las elecciones previas del usuario para recomendarle acciones futuras.

Adwords (el sistema de publicidad online de Google) utiliza las búsquedas de los usuarios para orientarlas hacia anuncios relacionados con el tema (pagados por una empresa desde su propia cuenta de Google Adwords y determinados por el uso de palabras clave).

El trading de alta frecuencia es capaz de tomar decisiones en milisegundos y es principalmente utilizado en el sector financiero para predecir fluctuaciones de mercado.

El MP3, inicialmente desarrollado por investigadores alemanes en 1987, revolucionó la industria de la música por su capacidad de comprensión: los usuarios lo quieren cuanto antes y mientras menos espacio ocupe, mejor.

Cada vez más departamentos de policía utilizan una tecnología llamada análisis predictivo que fue desarrollada por IBM y denominado CRUSH (Criminal Reduction Utilizing Statistical History). Este sistema funciona a través de una combinación de recopilación de datos, análisis estadístico y algoritmos de última generación evaluando patrones de incidentes en una ciudad y ubicando posibles focos rojos, para poder prevenir situaciones de riesgo, por ejemplo, apostando más personal en el lugar.


El Auto-Tune es mundialmente famoso por ser el principal responsable de los miles de discos vendidos por artistas como Cher, Britney Spears y Madonna. Estos dispositivos procesan una serie de reglas para cambiar el tono de un sonido, ya sea de una voz o de algún instrumento, y llevarlo hacia el semitono real más cercano.

Nota publicada en www.notas.org.ar

domingo, 29 de junio de 2014

La biología detrás del Mundial

Una serie de videos explican las reacciones químicas de los hinchas, el sentido del movimiento futbolístico y otros misterios del universo Brasil 2014.
“Trabajo de campo: la Copa del Mundo” (en inglés Field Work: World Cup) es el nombre del proyecto de Imagine Science Films donde se plantean cómo actúa la bioquímica en los espectadores, el funcionamiento del exoesqueleto que dio el puntapié inicial del Mundial y el papel del medioambiente, entre otras cuestiones. La serie de cortometrajes, que incluye seis películas en total, será publicada en PopSci en las próximas semanas.
Amor: ¿Qué le sucede al hincha?
Aquí surge un interrogante: ¿Qué es lo que inspira este épico sentimiento de amor y fidelidad intransigente entre los hinchas? A medida que el estadio vibra con la emoción, el comportamiento del humano está muy influenciado por el medio ambiente. En un grupo de grandes dimensiones, el individuo desaparece para ser abarcado por algo mucho más grande. Pero, ¿es amor?
Según el biólogo molecular Franklin Rumjanek, del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad Federal de Río de Janeiro, se pueden reconocer patrones hormonales en los seguidores de un equipo. Para él la respuesta se basa en el hecho de que cuando un individuo está entre una multitud se aleja de su verdadera forma de ser para amalgamarse con el grupo creando una masa homogénea con las mismas actitudes. Por lo tanto la conducta está extremadamente controlada por la genética y la psicología, en este caso actuando bajo la necesidad de pertenencia. Los fanáticos entrevistados (brasileros y argentinos) coincidieron en un aspecto sobre el fútbol: “Está en la sangre”.
“Encabezado”: El movimiento como problema
Encabezado tiene como protagonista a Nicho Hatsopoulos, neurocientífico y profesor de la Universidad de Chicago, que lleva casi 20 años estudiando la corteza cerebral, la encargada de transmitir al cuerpo, a través de los nervios craneales, los movimientos voluntarios. Su objetivo es entender cómo actúa esa área. Tomando el fútbol como ejemplo la gran pregunta es cómo sabe un jugador, o mejor dicho su cabeza, que debe golpear la pelota con la pierna y no con el brazo.
Según el especialista es un misterio y sus teorías se basan en que el pensamiento inicial no proviene de la parte específica que controla el movimiento y que la acción final es la consecuencia de una cadena de pensamientos que se unen hasta lograr el cometido donde intervienen diferentes articulaciones del cuerpo y diferentes partes del cerebro. Para probarlo experimentó colocando chips dentro de la masa encefálica de pacientes con diferentes tipos de discapacidades motrices. “Les dijimos que pensaran en mover el brazo o la pierna, y si bien no pudieron hacerlo, activaron esa señal a la parte motora, lo que significó que la corteza no estaba muerta. El problema es que no pueden enviar esas señales a los músculos”, explica Hatsopoulos.
“Templo”: El estadio saludable
Alessandra Araujo es bióloga y participó como diseñadora conceptual del Arena Pantanal de Cuiabá en Brasil, que se empezó a construir en 2009 específicamente para el Mundial. Christopher Lee, un arquitecto especializado en estadios, trabajó en los Juegos Olímpicos de Sydney y Londres en 2000 y 2012 respectivamente, así como en diferentes Copas del Mundo. El gobierno contrató a Arquitectos GCP para llevar adelante el proyecto ya que son reconocidos por su sustentabilidad ecológica y respeto al medio ambiente.
Araujo y Lee crearon un plan diferente al pensar el Pantanal. Primero redujeron los efectos del calentamiento al respetar el Índice de Reflejo Solar (un valor que incorpora la reflectancia y la emisión solar para representar la temperatura de un material al Sol). Quedaba por solucionar el sistema de ventilación: para eso las esquinas del estadio se convirtieron en amplias zonas verdes. Además el revestimiento externo de la fachada está cubierto con una membrana de PVC resistente al agua, combinada con rejillas de madera certificada, proporcionando una ventilación cruzada al estadio.
El ecosistema que rodea el estadio fue otro factor a tener en cuenta. Cercano a una importante cuenca hidrográfica, tiene tres sistemas integrados para reducir el consumo de agua. Todas las instalaciones (hidráulicas, eléctricas y mecánicas) del Arena siguieron estrictas recomendaciones ambientales y de eficiencia energética. El consumo de energía en la etapa de diseño alcanzó una reducción del 14%. Para no desequilibrar las especies nativas del bosque Cerrado, una región que integra 3 biosistemas y se encuentra en las inmediaciones del Pantanal, incorporaron especies de fácil adaptación. Todo esto tiene como objetivo poder explorar la educación y concientización ambiental.

domingo, 22 de junio de 2014

Si somos lo que comemos...

La industria alimentaria se convirtió en una de las más contaminantes gracias a las diez principales multinacionales que emiten gases nocivos equivalentes a la polución de todos los países escandinavos en conjunto.
La Organización Internacional sin fines de lucro Oxfam presentó un documento en mayo donde informó que Associated British Foods, Coca-Cola, Danone, General Mills, Kellogg, Mars, Mondelez International, Nestlé, PespiCo y Unilever generan 263,7 millones anuales de toneladas de gases causantes de “efecto invernadero”. Esta cifra supera a las de Finlandia, Suecia, Dinamarca y Noruega juntos.
Oxfam es una confederación internacional de 17 organizaciones que trabajan en aproximadamente 90 países para encontrar soluciones a la pobreza y a las injusticias relacionadas con inequidad en la distribución de la riqueza. Al presentar este informe vinculan el cambio climático con las tormentas, inundaciones y sequías que afectan a los suministros de alimentos y ejercen presión sobre los precios, lo que provoca más hambre y pobreza. Además detallan que todas las emisiones dañinas provienen de la producción de materias primas agrícolas y que no suelen considerarse a la hora de medir el impacto ambiental.
El denominado “efecto invernadero” es un proceso sin el cual la vida terrestre no sería posible, ya que las temperaturas normales rondarían los -18ºC en todo el mundo sin importar la ubicación y la época del año. Consiste en que determinados gases que componen la atmósfera retienen parte de la energía que la superficie planetaria emite por haber sido calentada por la radiación solar. Este fenómeno se ve afectado por la actividad humana que genera un exceso de dióxido de carbono y metano, siendo los principales responsables del calentamiento global.
Lo que propone la Oxfam en su documento es un plan de reducción de los gases generados a 80 millones anuales para el año 2020, o sea un 30,33% menos de la contaminación actual. Esto equivaldría a eliminar todos los autos en funcionamiento de Los Ángeles, Pekín, Londres y Nueva York. El problema es que hasta el momento sólo PepsiCo se ha comprometido a llevar a cabo el proyecto. La ONG también sugiere a las compañías que presionen a sus suministradores a que se sumen a reducir el impacto.
La directora ejecutiva de Oxfam, Winnie Byanyima, emitió un comunicado no muy esperanzador sobre la postura de las empresas: “Los gigantes de la alimentación y la bebida están cruzando los dedos y confiando en que el cambio climático no afecte al sistema alimentario imaginando que otros lo arreglen”. Es que el documento publicado en Nueva York asegura que los precios de algunos productos podrían llegar a aumentar en un 44% en 15 años como consecuencia del calentamiento global.
Oxfam remarca que ninguna empresa está haciendo lo suficiente para que el panorama cambie a pesar de la amenaza que implica el cambio climático para el suministro sostenido de los ingredientes necesarios para sus productos, su poderío económico y la necesidad de alimentar a una creciente población. Entre las diez generan ganancias por 650 millones de euros al día, lo mismo que el Producto Bruto Interno (PBI) de todos los países más pobres del mundo en conjunto. Sin bien la organización destaca la labor de Unilever, Coca Cola y Nestlé en relación al medio ambiente, acusa a Kellogg’s y General Mills como “los peores en asuntos climáticos” y les pide políticas y prácticas más responsables.
En concreto, el documento de la Oxfam le pide a las multinacionales de la industria alimentaria:
- Conocer y mostrar sus emisiones responsables del cambio climático, incluidas las emisiones en sus cadenas de suministro.
- Comprometerse a reducir considerablemente las emisiones de gases efecto invernadero.
- Luchar por medidas pensadas para combatir el cambio climático.

domingo, 8 de junio de 2014

Volver a caminar en el Mundial

Un esqueleto de metal con control cerebral para personas discapacitadas será presentado en Brasil cuando comience la copa del Mundo.
La primera demostración pública de un avance científico impensado será en la apertura del Mundial 2014. Un paciente de identidad reservada caminará por el Arena Corinthians de Sao Paulo y dará la patada inicial con un exoesqueleto controlado por el cerebro.
El impulsor del sistema, el científico brasilero Miguel Nicolelis, anunció que ahora es posible que personas con problemas de movilidad puedan desplazarse sin silla de ruedas. Como ya adelantó la serie Glee cuando mostró a un protagonista discapacitado que logró dar varios pasos gracias a un dispositivo colocado en sus piernas, este sueño trascendió a la pantalla chica y se hizo realidad.
El proyecto “Camina de nuevo” comenzó en 1999 de la mano de Nicolelis y el neurofisiólogo estadounidense John Chapin y actualmente cuenta con 156 ingenieros, científicos y personal técnico de varios países trabajando. En abril de este año probaron con éxito el funcionamiento del aparato que confirmó la teoría inicial sobre los beneficios en la interacción entre cerebro y máquinas. Los primeros intentos que lograron el diseño y funcionamiento final del exoesqueleto comenzaron hace 17 meses.
Los aparatos fueron construidos en Europa y llegaron a Sao Paulo en marzo para iniciar las pruebas con ocho personas de entre 20 y 40 años, afectadas por parálisis de los miembros inferiores causadas por lesiones medulares. En promedio cada uno caminó 120 pasos mientras utilizaba la prótesis y además experimentaron “la sensación táctil de los movimientos del exoesqueleto”. Según Nicolelis fue una experiencia muy conmovedora para todo el equipo pero sobre todo para los pacientes ya que “ninguno de ellos imaginó que volvería a tener esta oportunidad en la vida”.
El proyecto es festejado también por la FIFA, al cual tildaron como “fascinante”. En un artículo publicado en abril pasado, el secretario general de la entidad, Jerome Valcke, expresó: “El fútbol tiene que ver con la esperanza, e imaginar que en el futuro millones de personas paralizadas tendrán la posibilidad de sentir la alegría de volver a caminar es una preocupación que la FIFA y yo apoyamos totalmente”.
¿Cómo funciona?
La prótesis se conecta mediante electroencefalografía, un sistema de electrodos cerebrales situado sobre la cabeza, capaz de captar las señales eléctricas de las neuronas y transformarlas en impulsos eléctricos que desencadenen el movimiento deseado. Previamente Nicolelis había conseguido hacer caminar a un robot transmitiéndole señales cerebrales de un mono a través de Internet. También logró que una persona manejara un brazo robótico a través de órdenes mentales. Con este experimento descubrió que las neuronas de la corteza motora del cerebro asimilaban el brazo robótico como propio y que incluso se generaban nuevas neuronas que sólo realizaban movimientos para la prótesis. Además es el primer científico en conectar los cerebros de dos mamíferos (un hombre y una rata) y lograr que el primero moviera a voluntad la cola del segundo. “En breve tendremos más actualizaciones, el trabajo sigue y nuevas etapas serán superadas próximamente. Todo marcha en el marco del cronograma”, afirmó Nicolelis.

sábado, 29 de marzo de 2014

Los agujeros del placer

Sexo anónimo, sin verse, sin tocarse, sin conocerse. Ésa es la propuesta de los Glory Hole, la última tendencia llegada desde Europa directamente a los principales bares gay del microcentro porteño. Tal como lo indica su nombre son agujeros hechos a la altura de la pelvis en paredes tipo paneles (principalmente en baños y cabinas de video)
     Alfredo, ex encargado de ZOOM Buenos Aires (Uriburu 1018), explica que la modalidad del Glory Hole no se paga aparte, el precio de entrada incluye todas las instalaciones del bar. Además al estar abierto las 24 horas es imposible medir cuánta gente los utiliza realmente. “No siempre es completamente anónimo. Algunos se espían mientras miran videos y pactan algo en el momento, también se arreglan encuentros entre escorts y taxi boys con clientes”. En ningún lugar del certificado de habilitación del bar figura que en el establecimiento se mantienen relaciones sexuales, pero sí se respeta el espacio de un metro cuadrado por persona por cuestiones de seguridad. De todas formas según Alfredo no hay curiosidad alguna porque la gente que va este tipo de lugares sabe con qué se va encontrar:”Mi opinión sobre esta práctica es totalmente negativa. Creo que van personas de baja autoestima, que solo buscan satisfacer una necesidad de manera fácil y sin compromiso con el otro o por el morbo de estar con un desconocido a través de una pared”.

     Para la psicóloga María del Mar Giuntini circula en el imaginario colectivo la creencia de que estamos en una época de total "libertad" a la hora de las experiencias sexuales, pero eso no implica necesariamente mayor intimidad.Hay un rol predominante de la fantasía que bordea al otro a quien no toco, a quien no veo y no conozco – expone la profesional - Hay un retorno a la satisfacción con objetos parciales, con partes del otro y de uno mismo. Una especie de sexualidad recortada en la que los encuentros son desafectivizados y desubjetivizados”

domingo, 12 de enero de 2014

El bluesman argentino

Cuando Gabriel Grätzer tenía cinco años escuchó por primera vez el disco Beatles For Sale de The Beatles. Las canciones Babys in Black, Kansas City y Rock and Roll Music “le volaron la cabeza”. En ese momento no sabía qué era ni que esos temas estaban emparentados con el blues pero luego entendió que el cuarteto de Liverpool lo había inspirado.
Es una creencia popular pensar que algunas profesiones vienen de familia. En el caso de Gabriel la historia parecía tener un final obvio: En 1946 su tío abuelo Guillermo Grätzer fundó el Collegium Musicum de Buenos Aires con el objetivo de enseñar música disfrutando de ella. Su abuela, Beatriz Grätzer, lo presidió por más de 30 años y desde 1978 ese cargo lo ocupa su padre, Ricardo. En la casa de los Grätzer siempre había música de fondo, muestras de fin de año de los alumnos de su papá y jóvenes que iban a clases particulares. Sin embargo hasta los 12 años Gabriel quiso ser geógrafo, a los seis ya podía dibujar mapas con facilidad y su mayor sueño era viajar por el mundo. Hoy en día, a punto de cumplir los 41, Gabriel cree que de alguna forma pudo conjugar ambas pasiones gracias a las giras: “Son lo más cercano a la geografía que pude experimentar: ver los ‘mapas’ desde el avión, conocer ciudades, países y accidentes geográficos. Visité cuatro de los cinco continentes”. Además destaca que toda su familia se dedica al género clásico mientras que él optó por la música popular y por eso cree que es imposible hacer “pasadología” y buscar su vocación en sus orígenes.

La guitarra y su voz no son la única conexión que tiene Grätzer con la música. En el 2000 fundó la Escuela de Blues (ubicada en el barrio porteño de Palermo en una casa antigua que comparte con el Collegium Musicum) con la intención de crear un lugar donde los amantes del blues pudieran tener un espacio común y generar una estructura para un género que no es propio de la Argentina. Nunca se propuso ser docente, simplemente fue algo que “nació” dentro de él y Grätzer no cree que se interponga con su carrera musical: “No son dos carriles separados, son una unidad que se manifiesta permanentemente por que el núcleo soy yo. Uno hace docencia arriba de un escenario pero también es un artista en el aula”.
Después de 13 años la escuela creció y más de mil personas pasaron por sus aulas. De hecho, según Grätzer, no hay banda de blues de Buenos Aires que no tenga alumnos, profesores o ex alumnos de su institución. Hoy cuentan con un estudio de grabación, producen festivales y editan su propia revista, Notas Negras,
cuya finalidad es estimular, a través de la investigación, la difusión de la cultura musical afroamericana.
     Grätzer
fue nombrado "Embajador Argentino del Blues en el Mundo" tras regresar de su gira Europea, Asiática y Sudamericana por 12 países y 47 ciudades. Algunos de estos viajes los realizó a través de la Cancillería Argentina, lo cual generó el reconocimiento mediante cartas oficiales en numerosas sedes diplomáticas de los lugares que visitó. Para él la distinción es un mérito al trabajo que hace pero el verdadero reconocimiento es para los grandes maestros del blues. “Esta no es nuestra música, simplemente la tomamos prestada y lo que intentamos es mantener la herencia folclórica del blues, viva. No creo que ésta ni ninguna otra distinción ayude a una carrera. Internamente uno siempre debe saber dónde está parado, con o sin un título. Soy una persona haciendo lo que le gusta”, reflexiona el bluesman argentino y por ese motivo no se considera un referente del género sino un puente entre los “maestros” y las nuevas generaciones.
     Grätzer adoptó el género e hizo de la docencia una misión para la transmisión de esa cultura, ya que para él el blues va mucho más de la música. Lo primero que le pregunta a una persona que asiste a su clase es qué escucha y si el gusto no es compartido le cuesta mucho seguir adelante con la enseñanza. Hace tres años un chico que recién salía del secundario lo contactó para entrar al conservatorio. El futuro estudiante era fanático de Luis Miguel y Ricardo Montaner, a pesar de su reticencia Grätzer lo aceptó. Cuando las clases dieron sus frutos y el joven pasó el ingreso quiso retomar el aprendizaje. El músico no supo cómo explicarle que sufrían de una gran incompatibilidad musical así que optó por decirle que sus cupos estaban llenos y que le recomendaría otro profesor.
     La otra pasión de Grätzer es el fútbol y para explicar la relación de los artistas con el blues utiliza el deporte como disparador. Según él al observador dos jugadores con la misma camiseta de un club europeo, por ejemplo, es fácil distinguir cuál es argentino y cuál uruguayo. “El primero tiene esa actitud desprolija, del potrero y el otro es un tipo que le pone mucha garra – interpreta el embajador del blues – Pero si ves a un argentino tocando blues norteamericano o británico no hay nada en su forma de tocar que te diga que es de acá, no hay un ADN del blusero argentino”. Con respecto al género dentro del territorio nacional cree que existe uno de origen argentino que es identificable porque mezcla aspectos del blues tradicional con cosas del rock y donde también influye el idioma. Este estilo fue el sello de bandas como Memphis La Blusera y La Mississipi, así como de Norberto Nappolitano. Mientras tanto Grätzer se identifica como un argentino capaz de recrear el blues original aunque lo toque a su manera.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Parirás en silencio - Por Martina Bondone, María Laura Guzmán y Germán Mercurio

“No fui la protagonista de mi propio parto”
Ingresé en la Clínica del Niño y la Familia de Quilmes ubicada en la calle Lamadrid 444 el día 4 de junio de 2012 a las 23 horas con motivo del parto y nacimiento de mi hijo Camilo. Fui asistida por la obstetra de guardia, doctora Felicitas Hernández, quien llevó adelante la atención de mi embarazo, ignorando completamente la ley 25.929 de parto respetado.
Llevé un buen embarazo y lo que más deseaba era un parto natural, al lado de mi compañero, respetuoso y con amor. Nada indicaba que esto no pudiera realizarse, ya que nunca se habló de la necesidad de una cesárea, ni complicaciones de ningún tipo.
 La primera medida que tomaron apenas entré a la guardia, fue sacar a mi marido de la sala e indicarle que espere afuera, a pesar de que la ley garantiza estar acompañadas por alguien que elijamos nosotras durante el trabajo de parto. Esta situación me generó nervios y angustia, me quedé sola, sin la contención de mi compañero. Ingresó a la sala la obstetra de guardia, la doctora Hernández, me conectó el monitoreo fetal y en una contracción observó que disminuían los latidos. Inmediatamente indicó una cesárea urgente, le digo que quiero un parto natural y me respondió que no. No realizó ninguna acción para evitar la intervención quirúrgica, sabiendo que yo no quería esta operación. No me ayudó a tranquilizarme, no me indicó cómo respirar, no me dio oxígeno, no me hizo pararme o cambiar de posición, simplemente me obligó a permanecer acostada y dio órdenes. Empecé a respirar tranquila y profundo y me informaron que los latidos se normalizaron, pregunté si podemos evitar la cesárea, a lo cual la médica me respondió que no.
Sin darme cuenta tenía cuatro personas encima:
sacándome la ropa, pinchándome, afeitándome. Yo lloraba, preguntaba por mi marido y le pedía a la médica una y otra vez que quería entrar con él al quirófano. Me dijeron que no podía. En simultáneo escuché cómo se burlaban de otra parturienta y en un momento oigo también cómo se burlaban de mí porque necesitaba a mi marido conmigo.
Mi esposo volvió de hacer los trámites de internación y se sentó en la sala de espera del quirófano, donde podía escuchar mis llantos y nadie le explicaba qué sucedía. Finalmente increpó a una de las
médicas y le exigió que le explique qué pasaba, le respondió que me iban a hacer una cesárea, que esperara ahí, que ya lo iban a llamar (lo cual nunca ocurrió).
El trato durante la cesárea fue horrible, fui llorando, muerta de miedo. No fui la protagonista de mi propio parto. Sentía a las personas a mi alrededor, aunque ellos se manejaban como si no estuviera allí y no pudiera escucharlos, sólo se dirigían a mí para decirme que deje de  llorar. Me trataban como si fuera un objeto fácil de manipular; yo estaba ausente. Sólo veía barbijos y batas, todo era blanco, frío y de metal. No era lo que siempre había soñado para el momento de dar a luz.
Cuando por fin nació mi hijo no pude verlo, no lo acercaron a mí para el primer contacto. Se lo llevaron sin decir una palabra y de un momento al otro todo el equipo se había retirado y quedé con una enfermera. Me pasaron a una camilla y me dejaron en un pasillo, en el que estuve sola cerca de media hora. “¿Viste?, y vos querías parto natural”, esas fueron las únicas palabras que me dijo la enfermera frente a los gritos de otra parturienta. Pregunté por mi hijo, se fue sin mirarme, y me contestó: “No sé, ya lo van a traer”.
Mientras tanto, mi marido estuvo una hora y veinte minutos en la habitación, sin saber qué pasaba, sin saber si la operación había salido bien, desconociendo mi estado y el del bebé, ya que nadie se acercó a brindarle alguna información, a pesar que intentó averiguar cuál era la situación. Sólo un gesto con el pulgar hacía arriba fue lo único que atinó a hacer la doctora Hernández cuando mi marido la llamó y ella ni siquiera se detuvo.
Finalmente pusieron mi hijo a mis pies y me llevaron a la habitación. La obstetra nunca se acercó a nuestra
habitación a dar algún tipo de explicación. Hoy siento un gran dolor, impotencia e indignación, soñé mucho con ese momento y me lo robaron, convirtieron el momento más hermoso de mi vida, en un momento aterrador. Esta situación me dejó una gran depresión, en este momento estoy asistiendo a tratamiento psicológico, para tratar de entender, de sanar y de procesar lo ocurrido.
Intenté hacer la denuncia. En el Ministerio de Salud de la Nación no me la tomaron porque era una clínica privada, en Provincia tampoco, ni en Ciudad, ni en las líneas que se ocupan de asuntos de género, que me dan la razón pero me dicen que no es su competencia y me derivan a otro lugar donde tampoco me la toman.

Esta es la historia de Sol, que fue víctima de la llamada “violencia obstétrica”, un tipo de violencia de género que está amparada bajo tres leyes que no se cumplen. Cuando entendió lo que le había pasado quiso recurrir a la justicia pero no tuvo respuesta. Esta carta llegó a manos de la obstetra Mirta Merino,
asesora obstétrica de la Asociación Civil Dando A Luz.

¿El Estado presente?

La ley 25929, sancionada en agosto de 2004, protege a la mujer durante el embarazo, el trabajo de parto, el parto y el puerperio (post parto). Es conocida como “ley de parto respetado” y debe aplicarse tanto en establecimientos públicos como privados. Toda mujer en la Argentina tiene derecho a:
  • Tener conocimiento sobre las prácticas que se le van a realizar
  • Un trato respetuoso e individualizado
  • Participar en las decisiones sobre su cuerpo
  • Que respeten sus tiempos biológicos y psicológicos
  • Elegir la compañía que ella desee
  • Estar junto a su hijo/a en todo momento

La ley 25.485 fue sancionada en marzo de 2009 con el objetivo de prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales.
Esta ley ampara distintos tipos de violencia: física, psicológica, sexual, económica, simbólica, obstétrica y contra la libertad reproductiva. En este caso la violencia obstétrica es la que sufre la mujer por parte de los profesionales de la salud. Se caracteriza por un trato deshumanizado, un abuso de medicalización y patologización de los procesos naturales.
La ley 26.529 fue sancionada en noviembre de 2009
para proteger los derechos del Paciente en su Relación con los Profesionales e Instituciones de la Salud. Específicamente para la violencia obstétrica coinciden en un trato digno y respetuoso, ser acompañado por un familiar y tener conocimiento sobre el avance de su salud.

El cumplimiento de las leyes en su campo de aplicación se ve omitido por los médicos. La abogada especialista en mala praxis, Norma Cytryn, indica que todo desobedecimiento a la ley configura un delito o una falta civil que es la consecuencia de la negligencia u omisión por parte de los médicos.  Sin embargo los profesionales no se ven amenazados porque “no hay denuncias que los hagan pasibles de algún tipo de multa, pérdida de la matrícula o prisión preventiva”.
Mientras que la violencia obstétrica configura un tipo de violencia de género que se da específicamente en un marco institucional, la mala praxis es un campo mucho más amplio y discutible por las consecuencias residuales en los pacientes. Para Cytryn son dos situaciones que marchan por carriles separados pero dependerá del caso el punto de conexión entre ambas.

Más allá de la violencia de género

El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación creó en el año 2011 la Comisión Nacional Coordinadora de Acciones para la Elaboración de Sanciones de Violencia de Género (CONSAVIG). Julieta Arosteguy es coordinadora de este organismo, y además es miembro del Observatorio de Bioética de Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO). Es investigadora en el proyecto “Hacia la identificación de prácticas de violencia obstétrica en el marco de la Ley Nacional 26.485” de la Comisión Nacional Salud Investiga del Ministerio de Salud de la Nación. Para ella la violencia obstétrica es el resultado de una sociedad que, de manera sistemática, desvaloriza y violenta a las mujeres y por lo tanto revertirla implica una transformación social y cultural.  “Las mujeres no conocemos nuestros derechos y no tenemos mucha información acerca de lo que es un parto natural y de la importancia de tener partos sin intervenciones médicas innecesarias”, explica Arosteguy.
Es una forma de violencia que se da en el plano de lo simbólico e ideológico y que conduce a que las personas acepten como naturales ciertas concepciones que subordinan y violentan a las mujeres. “Si pensamos en las imágenes que tenemos de parto pensamos en un parto altamente tecnificado: rodeado de personal médico con barbijos y boinas, con la mujer acostada asistida por un equipo enorme, en un entorno que parece un quirófano”, asegura Arosteguy. Esta visión es compartida por algunos profesionales de la salud, como
Raquel Schallman, licenciada en obstetricia de la Universidad de Buenos Aires desde 1966. Asistió más de 2.000 partos y afirma que en el 98% de todos los nacimientos hay situaciones de violencia porque está naturalizado el maltrato y parece normal. “Los cursos pre parto preparan a las mujeres para portarse bien, para no molestar, no exigir y asumir que todo el saber y el poder lo tiene el médico”, agrega Schallman.
La Organización Mundial de la Salud recomienda una tasa de cesáreas que no supere el 15% por país. Sin embargo en la Argentina este número ronda el 35% de los partos y el organismo estima que en el sector privado es mayor. Según Arosteguy y Schallman estas cifras respaldan el concepto de medicalización innecesaria en la obstetricia, pero no es la única forma de violencia y el problema radica en aquellas que no se puede medir. Ambas profesionales remarcan que no se debe reducir la cuestión a las cesáreas sin razón médica por su exposición, porque hay muchas prácticas que también son violencia obstétrica y tienen menor prensa:
  • Separar a la pareja bajo las indicaciones de que el hombre haga el “papeleo”, lo que deriva en la mujer sola a la hora de prepararse para el parto.
  • No respetar el tiempo biológico con goteos excesivos residuales (como la oxitocina sintética) desde el inicio del trabajo de parto, tactos realizados por diferentes profesionales, rotura artificial de la bolsa.
  • Humillaciones que van desde desnudarlas, afeitarlas y utilizar apelativos denigrantes como “mami”, “nena”, “gordita” para dirigirse a ellas, así como exigirles que se callen y se “porten bien”.
  • La postura para parir impuesta para comodidad de los médicos (acostada con las piernas levantadas) que va en contra de la verticalidad natural del canal de parto.
  • La anestesia peridural con los riesgos que conlleva al aplicarse en la zona medular y sus efectos posteriores.
  • La episiotomía (corte vaginal) para facilitar y acelerar la salida del bebé.
  • La utilización de maniobras y utensilios prohibidos por la Organización Mundial de la Salud como los fórceps, la maniobra de Hamilton (que consiste en despegar del útero el polo inferior de la bolsa amniótica) y la maniobra de Kristeller (los profesionales ejercen presión sobre la panza para que el bebé se acerque al canal de parto, a veces lo hacen subiéndose sobre la embarazada)
  • Y en última instancia, una vez violentados todos los pasos del parto vaginal, la cesárea.
En el sistema de salud no hay que perder de vista el factor económico y su incidencia en las prácticas profesionales. Las cesáreas se han vuelto el eje central de la discusión. Se estima que el costo actual de este tipo de intervenciones ronda entre los $4.000 y los $5.000. Para Julieta Arosteguy el beneficio médico de estas operaciones se basa en la relación entre pago y tiempo invertido: el procedimiento es más corto, se puede programar, hay mayor control y por ende se pueden realizar más trabajos en una misma jornada. “Y a veces, simplemente, las cesáreas innecesarias se deben a creencias equivocadas por parte de los profesionales, o falta de capacitación en el manejo de partos que escapan a sus parámetros de seguridad”, expone la coordinadora de la CONSAVIG.
Como partera, Raquel
Schallman, aporta una visión desde adentro y desglosa la cesárea en un proceso “donde muchos ganan, excepto la madre y su bebé” y con más intervenciones de las necesarias. En primer lugar comprender las instituciones sanitarias como empresas, donde los médicos no siempre pueden escapar del sistema. “Un parto vaginal puede llevar muchísimas horas pero con la programación quirúrgica se gana en tiempo – explica Schallman – Mientras que en un parto natural sólo se necesita un obstetra y una partera, en una cesárea participan además un ayudante de cirugía, un anestesista, un instrumentador y un neonatólogo”. A esto se suma el costo de la internación que se extiende para la recuperación del paciente, así como la cantidad de insumos y medicamentos utilizados durante el proceso.

La voz de la razón

Gran parte de los profesionales de la salud consideran a la violencia obstétrica como un tema que está en boga donde las denuncias están sobredimensionadas y muchos de los casos no tienen aval como tales. Su postura apunta a que la “llamada violencia obstétrica” va más allá de la voluntad y profesionalismo médicos.
“El respeto tiene que estar siempre, eso es indiscutible – afirma la residente en obstetricia y tocoginecología Mariana Merovich del Hospital Juan A. Fernández – Pero cuando las guardias duran 24 horas y uno no duerme, no come y ni siquiera tiene tiempo para ir al baño, los errores ocurren”.
Merovich no niega las situaciones no convencionales que viven las embarazadas, pero defiende su vocación en un contexto laboral complejo: “Existe la violencia obstétrica, la violencia en la medicina y también existe la violencia hacia los médicos. Somos objetados por el tiempo que se espera para ser atendido,  por los tratamientos indicados y por la no solución al problema, todo esto con un nivel de agresividad muy alto”.
No hay que perder de vista que los obstetras llegan al momento del parto con dos pacientes por los que velar: la madre y el bebé. “Si la voluntad de la embarazada va en detrimento de la salud del feto es muy difícil tomar decisiones y poder cumplir los pedidos de la mujer”. Según Merovich el principal problema es la falta de denuncia y el desconocimiento de las herramientas que facilita el hospital para realizarlas, ya que la dirección de la institución funciona como centro de reclamo: “La regla es que las cosas se hagan bien, al médico no le da igual que le levanten un sumario, es una situación de gravedad – y agrega - Uno fue a la facultad seis años y el otro no, por eso es muy difícil que entienda los procedimientos”. Además aclara que en toda institución existe el “consentimiento informado”, un documento que el paciente debe firmar al ingresar en el que se detallan las prácticas a realizar durante su internación.
Con respecto a los procedimientos quirúrgicos, un tema cuestionado dentro de la violencia obstétrica por las “cesáreas innecesarias”, la doctora Merovich expone que las mujeres van con el objetivo de parir en el menor tiempo posible, lo cual no siempre es factible. “En mi opinión la mujer no debería ser intervenida apenas entra a la guardia y hay un tiempo de espera razonable para el trabajo de parto. Pero hay casos en los que la cesárea está indicada pre parto, así como también intra parto y se debe proceder para evitar riesgos”.
Para Merovich la ley debe aplicarse como corresponde, pero en algunos casos las fallas edilicias no permiten que se cumplan: “Si la ley dice que la embarazada puede parir en la posición que quiera, entonces tiene que haber en todas las maternidades un banquito de parto. Si la ley dice que la embarazada puede estar acompañada en su parto, debería existir la infraestructura necesaria para que los partos sigan siendo respetados. No es lo mismo hacer un parto en una camilla que funciona que en una que no funciona y eso puede traer complicaciones”.
La falta de reglamentación legal justifica la vulnerabilidad de la mujer. La falta de apoyo y redistribución de insumos es la base de los problemas institucionales de los hospitales. El actor que es puesto en jaque, es uno y es evidente: el estado. 

martes, 12 de noviembre de 2013

"Hogar dulce hogar" por Martina Bondone y María Laura Guzmán

El obstetra francés Michel Odent es uno de los pioneros del parto natural. El doctor considera que la mujer se ha visto obligada a dar a luz de determinada forma “por los años de opresión y patriarcado a los que ha sido sometida”. Su visión se basa en la premisa de que todas las personas son mamíferos, y tanto en las experiencias sexuales como en las del nacimiento se debe dejar de lado la parte humana y explorar la animal. Buscar que la intervención externa sea lo menos invasiva posible.

En los últimos años, cada vez más parejas proponen el parto natural como una opción viable. La práctica se hizo más visible y las mujeres que la eligen ya no se ocultan.
La principal diferencia con el parto clínico es que todas las decisiones quedan a cargo de los padres.
En una institución las reglas del juego las pone el lugar, pero en casa no hay reglas”, explica la licenciada en obstetricia y partera Cecilia Thurin, quien además optó por esta modalidad para traer a sus hijos al mundo. Una de las mayores consideraciones es evaluar los riesgos y siempre tener “un plan B”. Según Thurin se debe estar a “no más de 30 minutos de un centro de salud por cualquier eventualidad”, además de tomar conciencia de que en los partos caseros no hay un respaldo institucional. Este tipo de alumbramientos son más libres en cuanto a posiciones, movimientos, horarios y vínculos porque se puede elegir a las personas que acompañarán a la mamá durante el proceso. “Cuando decidimos parir en casa con mi pareja yo ya asistía partos domiciliarios, pero si él no me hubiese acompañado no hubiera podido hacerlo. Me bancaría todas las intervenciones: las sondas, los pinchazos, la falta de contacto, los minutos perdidos de apego y las rutinas hospitalarias – cuenta Thurin- Pero no soportaría el maltrato hacia mis bebés”.
Mientras que las parteras, tanto para asistir en hogares como en centros de salud, deben prepararse académicamente para ayudar a la parte biológica, también acompañan desde lo afectivo. Este último rol lo comparten con las doulas, las encargadas de dar apoyo emocional y brindar información para disipar dudas y miedos. El fin de este oficio es la solidaridad hacia la mamá durante el embarazo y el nacimiento.
“Para ejercer esta profesión es necesario haber atravesado personalmente la experiencia de la maternidad. Ese es el recurso básico, antes de los conocimientos teóricos”, afirma Roxana González, psicóloga con una vasta experiencia en el servicio de obstetricia de hospitales públicos porteños. Ella pudo presenciar y acompañar algunos partos, lo que despertó curiosidad sobre estas prácticas.
A fines del año 2004, Graciela Cobe (de Fundación Creavida), quien se había capacitado en Londres con Michel Odent, armó encuentros con mujeres que querían aprender sobre esta nueva modalidad de asistencia en partos. En 2005, la Fundación de Lactancia y Maternidad trajo a Buenos Aires a una doula de la organización internacional DONA. González participó de estos seminarios para comenzar su capacitación. “Luego continué con el proceso de certificación, que dura dos años”.
La Organización Mundial de la Salud, el Colegio Americano de Enfermeras-Parteras, la Asociación Americana de Salud Pública y la Asociación Perinatal Nacional apoyan tanto los partos en el hogar como otras opciones fuera del hospital para mujeres de bajo riesgo. Sin embargo para Marcelo Guz, director del Hospital de Agudos Teodoro Alvarez del barrio de Flores, en Argentina aún no existe la estructura necesaria para extender esta práctica. González comparte la visión de que el país no tiene el respaldo institucional para llevar a cabo partos en hogares, pero las consultas de futuras madres y de los profesionales que se quieren especializar en el tema crecieron en los últimos 15 años. “Sin embargo creo que las mujeres están comprendiendo que quieren crear un mundo en el que el acto fundante de nacer no sea sistemáticamente sometido a la violencia y que, por el contrario, sea un encuentro íntimo y amoroso”, explica la doula.
Para aquellos que desarrollan la práctica tradicional de partos clínicos, como el caso de Raúl Fernando Bravo, obstetra del Hospital Churruca Visca, el alumbramiento domiciliario tiene la gran desventaja de no contar con un servicio de urgencia a mano: “En obstetricia hasta los segundos son vitales y cualquier complicación que obligue a tomar una conducta quirúrgica, sería imposible en una casa. Por más que el panorama previo al trabajo de parto parezca ser el más óptimo todo puede volverse una urgencia y con la necesidad de una pronta resolución porque están en juego dos vidas”.

Según Cecilia Thurin, desde su lugar como partera, muchas mujeres deciden dar a luz en su hogar porque vivieron situaciones violentas en experiencias previas. Las parturientas son inmovilizadas en las camillas, obligadas a parir en posiciones incómodas, abandonadas y sin compañía familiar. Son objeto de insultos, de quejas sobre su comportamiento general, víctimas del uso de apelativos negativos como “mami”, “gordita” y “nena”. Y todo esto se ve agravado por la desinformación sobre las prácticas a las cuales son sometidas. Sin embargo para el doctor Bravo estas denuncias son “comentarios tendenciosos”. Desde su lugar intenta respetar los deseos de las parturientas, pero acentúa las diferencias entre clínicas privadas y públicas que van desde lo edilicio hasta el componente humano. “Por ejemplo está la creencia de que los gritos de las pacientes molestan, pero en verdad lo ideal es que administren el aire en el parto expulsivo para poder pujar y eso es lo que se les remarca”, finaliza el obstetra.

miércoles, 23 de octubre de 2013

Columna radial pensada para un programa realizado desde la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia

La traducción literal de bullying es intimidar, acosar. En el equipo Bullying Cero Argentina definen al bullying como "una conducta de hostigamiento o persecución física o psicológica que realiza una persona contra otra, a quien elige como blanco de repetidos ataques".  Con las redes sociales como disparador el bullying en la Argentina se empezó a ver el como una problemática que estaba presentes en todas las escuelas. Gracias a la iniciativa de la diputada del Frente Para la Victoria, Mara Brawer, la cámara de diputados trató y aprobó el proyecto de una ley antibullying en noviembre del año pasado. Recién en julio de 2013 llegó al Senado, donde se realizaron modificaciones y tuvo que volver a diputados que pudo sancionar la ley recién en septiembre de este año. De todas formas la legislación no tiene una respuesta al problema, sino que busca prevenir las situaciones de violencia escolar con la participación de la comunidad educativa.
Como muchas leyes sancionadas en nuestro país estamos a años luz de verla aplicada, en primer lugar porque en Argentina no hay estadísticas ni datos suficientes para ilustrar el problema y en segundo lugar no hay un compromiso real desde las instituciones educativas, que minimizan el problema y no logran dimensionarlo como una realidad. Por este motivo el viernes 18 de octubre se llevó a cabo el
seminario Aulas Seguras sobre "Convivencia y conflictividad social en las instituciones educativas" de la mano de la diputada Cornelia Schmidt-Liermann del PRO y de Mara Brawer del Frente para la Victoria. Se discutieron 3 cuestiones fundamentales sobre el tema: el alcance de la ley, la urgencia de la elaboración de una guía de procedimientos para prevenir y erradicar el acoso y, finalmente, la discriminación y currícula escolar como temas que entran en estrecha relación con las situaciones de bullying. Las conclusiones del seminario tienen que ver con el compromiso social, no sólo de parte de políticos y educadores. Y lo más importante: la posibilidad de crear espacios de diálogo tanto en la escuela como en el hogar y el rol de los padres y otros mayores como ejemplos a seguir. Mientras los chicos sigan viviendo en un ambiente rodeado de intolerancia y violencia, es imposible pedirles que no actúen de esa forma.

lunes, 14 de octubre de 2013

ABO: "Los Hijos de los Otros" y "La vida después del horror" - Trabajo realizado por Martina Bondone, María Laura Guzmán, Carlos Mársico, Germán Mercurio y Cynthia Valenzuela Dip

Reseña para entender ABO

ABO formó parte de un esquema represivo distinto por las vinculaciones que tenía con otros dispositivos similares, y en particular formó parte del circuito compuesto por los Centros Clandestinos de Tortura y Exterminio: “Club Atlético”, “Banco” y “Olimpo”. Estos tres centros funcionaron sucesivamente, bajo la órbita del Primer Cuerpo de Ejército,  donde actuaban los mismos represores. 
El “Club Atlético” estuvo activo entre febrero y diciembre de 1977 y el “Banco” desde el  28 de diciembre de 1977 al 16 de agosto de 1978, que tras cambios en el primer cuerpo del ejército y la construcción de la autopista fue cerrado. En esta fecha todos los detenidos-desaparecidos que estaban secuestrados en el CCDTyE “Banco” fueron trasladados al “Olimpo”. El lugar había sido recientemente construido en el barrio de Floresta (Capital Federal), en  la calle Ramón Falcón, entre Lacarra y Olivera.
Fue edificado a principios del siglo XX y fue utilizado primero como garage y luego como Terminal de tranvías. A partir de la década del '60 funcionó como Terminal de colectivos y con la llegada de la última Dictadura Militar quedó en manos de la Policía Federal, quien cooperó junto con las fuerzas armadas para la construcción de celdas en las que se mantenía en cautiverio a los secuestrados. El centro funcionó durante 6 meses,  desde Agosto de 1978 hasta enero de 1979. En la entrada del sitio había un cartel que rezaba “Bienvenido al Olimpo de los Dioses. Los Centuriones”.
Tal como sucedía en el “Banco” las fuerzas represivas estaban organizadas en Grupos de Tareas (GT), estos estaban conformados por personal del Ejército,  de la Policía Federal Argentina, de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, de Aeronáutica y Gendarmería, entre otras. Eran dependientes del Batallón de Inteligencia 601 del Ejército, estando en combinación con otros centros como la ESMA.
El “Olimpo” dependía de Guillermo Suárez Mason (apodado "El Carnicero"), quien era comandante del  1° Cuerpo del Ejército Argentino. El responsable del campo fue el Mayor del Ejército Guillermo Minicucci, y bajo su cargo estaban los Oficiales de la Policía Federal.
Con la llegada a la Democracia en 1983 el edificio pasó a manos de la Policía Federal Argentina y fue convertido en un centro de verificación automotor. En 2001 una Asamblea  integrada por sobrevivientes, familiares de víctimas, organizaciones de Derechos Humanos  y vecinos del barrio se reúnen con el fin de recuperar el centro “Olimpo” como Sitio para la Historia a través de marchas, pintadas, escraches, abrazos al lugar y actos en la calle. En 2005, luego de una manifestación importante, los grupos mencionados fueron convocados por la Presidencia de la Nación para firmar un decreto nombrando al Centro como “Sitio de la Memoria”, anunciando además que la Policía Federal  tenía un plazo de 90 días para retirarse del lugar, orden que no se acató. Por este motivo fue desalojada,  pero antes de desocupar el lugar destruyeron parte de la construcción.
El 24 de noviembre de 2009 comenzó el juicio del circuito represivo ABO, donde 17 represores fueron sentenciados, a pesar de que se ha comprobado que fueron 180 los que actuaron en los distintos centros que lo conformaron. El proceso fue llevado a cabo por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 2, integrado por los jueces Dr. Jorge Alberto Tassara, la Dra. Ana María D´alessio y Dra. María Laura Garrigós de Rébori.  Se presentaron 184 casos que correspondían a torturas y privación ilegítima de la libertad. El 21 de diciembre del 2010 fueron 12 los acusados condenados a prisión perpetua,  cuatro a 25 años de prisión y uno absuelto.
El 19 de abril de 2012 inició el juicio ABO Bis, el cual fueron dos los acusados por las 181 privaciones ilegítimas de la libertad y tormentos, pero no por homicidios porque los cuerpos no fueron encontrados. Lo llevó adelante el tribunal integrado por el Dr. Jorge Alberto Tassara, el Dr. Rodrigo Giménez Uriburu, y el Dr. Jorge Luciano Gorini.
El 8 de junio de 2012 se dictó sentencia a los dos acusados, Pedro Santiago Godoy (Calculín), condenado a 18 años de prisión y Alfredo Omar Feito (Cacho), a 25 años de prisión domiciliaria. Durante la primera condena de ABO ambos estaban prófugos.

Actualmente “Olimpo” es considerado como un espacio de encuentro por los sobrevivientes, los vecinos y las organizaciones que se reúnen para hacer del ex centro un mejor lugar para todos.  Allí se llevan a cabo diferentes actividades como serigrafía, facturería, cine documental, guitarra, murgas, circo, teatro, taller de escritura y radio comunitaria. Además crearon la Biblioteca Nacional Carlos Fuentealba, compuesta por libros que se encontraban prohibidos durante el proceso de la dictadura militar. El ex Centro Clandestino es ahora el Museo de la Memoria, donde personas de todo el mundo recorren el lugar donde 300 personas fueron secuestradas. La intención de la coordinación no es reconstruir a través del sufrimiento, sino construir Memoria. La apertura a todos era una premisa incuestionable por parte de la Mesa de Trabajo y Consenso, ellos exigieron la recuperación del sitio para hacerlo parte de la comunidad involucrando la realidad para cambiarla.
Los Hijos de los Otros
Durante la década del ´70 Isabel Fernández Blanco y su marido Enrique Carlos Ghezan militaban en Montoneros. El 28 de julio de 1978 Isabel llevaba a su bebé de dos meses al Hospital Nacional de Odontología, cuando fue interceptada por una mujer que le arrancó a su hijo de los brazos y dos hombres armados, quienes a la fuerza la subieron a un auto vendada y atada. La trasladaron al "Banco" donde la torturaron durante tres horas para sacarle el paradero de su esposo. Los captores obtuvieron la dirección de su casa en una receta médica y la mujer fue conducida a una estación de servicio en las inmediaciones de su hogar. Mientras que a su hijo le apuntaban con un arma Isabel fue obligada a comunicarse con su esposo con la excusa de abandonar la vivienda que compartían y buscarla en la parada de colectivo. Tras este episodio Enrique también fue detenido.  
            Juan Carlos Ghezán inició acciones y presentó un habeas corpus para la pronta aparición de su hijo y su nuera. Tanto la Policía Federal como el Poder Ejecutivo Nacional negaron que la pareja se encontrase en alguna dependencia de esa repartición. Pero mientras tanto en "El lugar de los dioses" los Ghezán vivieron seis meses en cautiverio ingresando en calidad de "incomunicados", donde tras ser torturados hasta el cansancio en el "quirófano" fueron trasladados al sector "población" para el paso de nuevos detenidos. En esta área los prisioneros hacían tareas de lavandería, costura, cocina, carpintería y reparación de electrodomésticos robados.
            El 28 de enero de 1979 Isabel Fernández Blanco y Enrique Ghezán recuperaron su libertad,  hasta el día de hoy desconocen el motivo. En el vano intento de alejarse del pasado y empezar una nueva vida, el matrimonio se instaló en Tandil, provincia de Buenos Aires, en una casa de campo que pertenecía a los padres de Enrique. Sin embargo, el sufrimiento no terminaría hasta la llegada de la democracia. Bajo la atenta mirada del "Mayor Peña", la familia viviría la denominada libertad vigilada, aquella que era concedida a todos los que "gozaban" de la inesperada excarcelación.
            Al poco tiempo de su liberación, Enrique fue citado por el Teniente Coronel  Cordero del Batallón de Caballería Blindada, quien le hizo un "apriete" proponiéndole colaborar con el Ejército infiltrándose en partidos y organizaciones políticas.  A cambio recibiría ventajas económicas como adjudicación de licitaciones y explotación de campos pertenecientes a la Armada. Le dieron 15 días para pensarlo bajo amenaza de muerte. Cumplido el plazo, Ghezán se negó y fue obligado a comunicarse quincenalmente con el Batallón para dar cuenta de su paradero y sus actividades.
            Isabel Cerruti (ver recuadro “La vida después del horror”), compañera en la militancia y en el cautiverio  de los Ghezán,  recibió el tan temido llamado de Peña, quien con su habitual impunidad se dirigía hacia ella como si fueran viejos conocidos. Ese día le comunicó que viajarían hacia Tandil para visitar a "Quique y a Isabel". "Fue muy desagradable, porque no sabíamos que iba a pasar con nosotros. Estaba la mamá de Enrique, quien se asustó muchísimo porque se dio cuenta de la situación. Fue una tortura para todos porque nos quedamos varios días sin saber qué hacía ese hombre ahí o si estaba esperando a alguien", declaró Cerruti. Pero esa visita no sería la única.
            Hacia octubre de 1980, los Ghezán recibieron el llamado de "Cacho". Isabel creyó que se trataba de su padre, pero era su captor Alfredo Omar Feito, quien le dijo: "Estamos por ir a Tandil así que preparen el asado". Días después se comunicaron nuevamente con ellos y fijaron  una fecha para el encuentro.
            Un mes después se presentaron dos represores en la casa de Tandil con dos niños: uno de cuatro y otro de un año y medio. Les dijeron que los padres, de quienes nunca dieron datos,  se habían tomado "unas pastillas de cianuro", que estaban buscando a los familiares y les pidieron que mientras tanto se hicieran cargo de los menores. Ellos obedecieron  e incluso se encariñaron con los niños tal como lo afirmó su amiga Isabel Cerruti.
            Durante la estadía, el mayor de los niños le dijo a Enrique: "Mi mamá está en un lugar que se parece a un hospital con muchas puertas, y está muy enferma porque le dieron mucha electricidad". El 23 de diciembre del mismo año, un grupo de tareas  fue a buscar a los chicos: "Se los llevaron sin ropa, sin juguetes ni nada. Como nos habían dejado un teléfono, llamé inmediatamente y no recuerdo quién me atendió, pero quedamos en vernos",  declaró Fernández Blanco.
            En la víspera de Navidad los Ghezán viajaron a Buenos Aires y se encontraron con Cacho Feito en una confitería. Ellos creían que los militares iban a entregar a los niños en adopción y su intención era impedirlo. El represor les comunicó que los padres de Marcos y Jorge De Lillio, nombres que supieron ese día,  "habían caído en la Contraofensiva" y que los menores fueron entregados a sus familiares en Chivilcoy, dato que el matrimonio pudo comprobar más tarde. Gracias a un informe de la CONADEP se supo que Miguel Angel De Lillio y Mirtha Haydeé Milabara eran militantes de la Juventud Peronista, quienes fueron secuestrados en noviembre del ‘80 cuando volvían al país desde su exilio en México para participar de la contraofensiva que se llevaría a cabo en Argentina y ese fue el momento en el que los militares aprovecharon para capturar a los "subversivos”. Viajaban  con sus dos hijos y fueron detenidos en el Aeropuerto de Ezeiza.

La vida después del horror
El 11 de enero de 1977 Isabel Cerruti atravesaba su tercer mes de embarazo, ese día su compañero de vida y militancia en Montoneros fue secuestrado. Se presume que Ernesto Eduardo Berner fue asesinado en la Escuela Mecánica de la Armada. Pero la agonía de Isabel recién comenzaba; un año y medio más tarde fue “chupada” de su hogar junto con Norberto, su bebé de 11 meses, quien sería devuelto a sus abuelos un par de horas más tarde. Ella fue trasladada al Banco y permaneció allí hasta el 16 de agosto de 1978, día del cierre de este centro clandestino. Decidieron llevarla al Olimpo en un camión del ejército, donde vivió su “cautiverio” real hasta el 26 de enero de 1979, porque Isabel continuaría presa bajo la llamada “libertad vigilada” impuesta por las Fuerzas.
            Durante su secuestro Cerruti militó desde el silencio y la solidaridad junto a otros compañeros, pero una vez que se encontró con el afuera no le quedaron energías ni ganas para volver a Montoneros: “Yo empecé a militar en el ´74 y terminé de militar el día que me liberaron”. Además respondía a las llamadas y visitas del “Mayor Peña”, miembro del Grupo de Tareas Nº 2 (GT2), un miedo que la hostigó hasta el regreso de la democracia. No será hasta el año 1984 que Isabel tendrá la necesidad de volver al Olimpo en calidad de testigo – sobreviviente y aquí la dicotomía: “Tanto la defensa de los represores, como la fiscalía y los jueces te van pidiendo diferentes cosas y algunas las podes dar y otras no, ahí se complica”. Ni a ella como víctima ni al resto de sus compañeros les importa el resarcimiento económico, pero sí la reparación histórica de y para la sociedad.
“Los sobrevivientes no sabemos el motivo de nuestra liberación porque somos víctimas, más allá que ahora estemos en categoría de testigos”, dice Cerruti, quien además es miembro de la Mesa de Trabajo y Consenso por la Recuperación de la Memoria del ex CCDTyE Olimpo. El proyecto tiene como fin reconstruir la historia, resignificar el horror: “Lo que yo siento con respecto a este lugar es que es una prueba para la justicia”.
La recuperación del Olimpo comenzó como un reclamo vecinal en el ’96 e Isabel sintió la necesidad de ser parte. Los frutos del trabajo en conjunto se verán recién diez años después, tras el abrazo simbólico al ex Centro Clandestino. Son llamados desde la Presidencia de la Nación, con Néstor Kirchner en el cargo y Aníbal Ibarra como Jefe de Gobierno, con la idea de conformar una mesa. En esa reunión estuvieron presentes la directora del Colegio Nº 2, quien trabajó siempre por la causa Olimpo, los “Vecinos organizados” del barrio, familiares de víctimas y sobrevivientes para firmar un decreto de traspaso de la Nación a la Ciudad para hacer del lugar un “Sitio de Memoria”. Finalmente, en 2006 la Policía es desalojada y las calles de Floresta festejan el triunfo tras una década de lucha.
Hoy en día Isabel trabaja en el Olimpo, continúa peleando por la recuperación del “Banco”, otro centro clandestino, y además es querellante en la causa ESMA por su compañero desaparecido. No puede ni quiere escapar del pasado, todos sus esfuerzos están puestos en el “Nunca Más”.