sábado, 29 de marzo de 2014

Los agujeros del placer

Sexo anónimo, sin verse, sin tocarse, sin conocerse. Ésa es la propuesta de los Glory Hole, la última tendencia llegada desde Europa directamente a los principales bares gay del microcentro porteño. Tal como lo indica su nombre son agujeros hechos a la altura de la pelvis en paredes tipo paneles (principalmente en baños y cabinas de video)
     Alfredo, ex encargado de ZOOM Buenos Aires (Uriburu 1018), explica que la modalidad del Glory Hole no se paga aparte, el precio de entrada incluye todas las instalaciones del bar. Además al estar abierto las 24 horas es imposible medir cuánta gente los utiliza realmente. “No siempre es completamente anónimo. Algunos se espían mientras miran videos y pactan algo en el momento, también se arreglan encuentros entre escorts y taxi boys con clientes”. En ningún lugar del certificado de habilitación del bar figura que en el establecimiento se mantienen relaciones sexuales, pero sí se respeta el espacio de un metro cuadrado por persona por cuestiones de seguridad. De todas formas según Alfredo no hay curiosidad alguna porque la gente que va este tipo de lugares sabe con qué se va encontrar:”Mi opinión sobre esta práctica es totalmente negativa. Creo que van personas de baja autoestima, que solo buscan satisfacer una necesidad de manera fácil y sin compromiso con el otro o por el morbo de estar con un desconocido a través de una pared”.

     Para la psicóloga María del Mar Giuntini circula en el imaginario colectivo la creencia de que estamos en una época de total "libertad" a la hora de las experiencias sexuales, pero eso no implica necesariamente mayor intimidad.Hay un rol predominante de la fantasía que bordea al otro a quien no toco, a quien no veo y no conozco – expone la profesional - Hay un retorno a la satisfacción con objetos parciales, con partes del otro y de uno mismo. Una especie de sexualidad recortada en la que los encuentros son desafectivizados y desubjetivizados”

domingo, 12 de enero de 2014

El bluesman argentino

Cuando Gabriel Grätzer tenía cinco años escuchó por primera vez el disco Beatles For Sale de The Beatles. Las canciones Babys in Black, Kansas City y Rock and Roll Music “le volaron la cabeza”. En ese momento no sabía qué era ni que esos temas estaban emparentados con el blues pero luego entendió que el cuarteto de Liverpool lo había inspirado.
Es una creencia popular pensar que algunas profesiones vienen de familia. En el caso de Gabriel la historia parecía tener un final obvio: En 1946 su tío abuelo Guillermo Grätzer fundó el Collegium Musicum de Buenos Aires con el objetivo de enseñar música disfrutando de ella. Su abuela, Beatriz Grätzer, lo presidió por más de 30 años y desde 1978 ese cargo lo ocupa su padre, Ricardo. En la casa de los Grätzer siempre había música de fondo, muestras de fin de año de los alumnos de su papá y jóvenes que iban a clases particulares. Sin embargo hasta los 12 años Gabriel quiso ser geógrafo, a los seis ya podía dibujar mapas con facilidad y su mayor sueño era viajar por el mundo. Hoy en día, a punto de cumplir los 41, Gabriel cree que de alguna forma pudo conjugar ambas pasiones gracias a las giras: “Son lo más cercano a la geografía que pude experimentar: ver los ‘mapas’ desde el avión, conocer ciudades, países y accidentes geográficos. Visité cuatro de los cinco continentes”. Además destaca que toda su familia se dedica al género clásico mientras que él optó por la música popular y por eso cree que es imposible hacer “pasadología” y buscar su vocación en sus orígenes.

La guitarra y su voz no son la única conexión que tiene Grätzer con la música. En el 2000 fundó la Escuela de Blues (ubicada en el barrio porteño de Palermo en una casa antigua que comparte con el Collegium Musicum) con la intención de crear un lugar donde los amantes del blues pudieran tener un espacio común y generar una estructura para un género que no es propio de la Argentina. Nunca se propuso ser docente, simplemente fue algo que “nació” dentro de él y Grätzer no cree que se interponga con su carrera musical: “No son dos carriles separados, son una unidad que se manifiesta permanentemente por que el núcleo soy yo. Uno hace docencia arriba de un escenario pero también es un artista en el aula”.
Después de 13 años la escuela creció y más de mil personas pasaron por sus aulas. De hecho, según Grätzer, no hay banda de blues de Buenos Aires que no tenga alumnos, profesores o ex alumnos de su institución. Hoy cuentan con un estudio de grabación, producen festivales y editan su propia revista, Notas Negras,
cuya finalidad es estimular, a través de la investigación, la difusión de la cultura musical afroamericana.
     Grätzer
fue nombrado "Embajador Argentino del Blues en el Mundo" tras regresar de su gira Europea, Asiática y Sudamericana por 12 países y 47 ciudades. Algunos de estos viajes los realizó a través de la Cancillería Argentina, lo cual generó el reconocimiento mediante cartas oficiales en numerosas sedes diplomáticas de los lugares que visitó. Para él la distinción es un mérito al trabajo que hace pero el verdadero reconocimiento es para los grandes maestros del blues. “Esta no es nuestra música, simplemente la tomamos prestada y lo que intentamos es mantener la herencia folclórica del blues, viva. No creo que ésta ni ninguna otra distinción ayude a una carrera. Internamente uno siempre debe saber dónde está parado, con o sin un título. Soy una persona haciendo lo que le gusta”, reflexiona el bluesman argentino y por ese motivo no se considera un referente del género sino un puente entre los “maestros” y las nuevas generaciones.
     Grätzer adoptó el género e hizo de la docencia una misión para la transmisión de esa cultura, ya que para él el blues va mucho más de la música. Lo primero que le pregunta a una persona que asiste a su clase es qué escucha y si el gusto no es compartido le cuesta mucho seguir adelante con la enseñanza. Hace tres años un chico que recién salía del secundario lo contactó para entrar al conservatorio. El futuro estudiante era fanático de Luis Miguel y Ricardo Montaner, a pesar de su reticencia Grätzer lo aceptó. Cuando las clases dieron sus frutos y el joven pasó el ingreso quiso retomar el aprendizaje. El músico no supo cómo explicarle que sufrían de una gran incompatibilidad musical así que optó por decirle que sus cupos estaban llenos y que le recomendaría otro profesor.
     La otra pasión de Grätzer es el fútbol y para explicar la relación de los artistas con el blues utiliza el deporte como disparador. Según él al observador dos jugadores con la misma camiseta de un club europeo, por ejemplo, es fácil distinguir cuál es argentino y cuál uruguayo. “El primero tiene esa actitud desprolija, del potrero y el otro es un tipo que le pone mucha garra – interpreta el embajador del blues – Pero si ves a un argentino tocando blues norteamericano o británico no hay nada en su forma de tocar que te diga que es de acá, no hay un ADN del blusero argentino”. Con respecto al género dentro del territorio nacional cree que existe uno de origen argentino que es identificable porque mezcla aspectos del blues tradicional con cosas del rock y donde también influye el idioma. Este estilo fue el sello de bandas como Memphis La Blusera y La Mississipi, así como de Norberto Nappolitano. Mientras tanto Grätzer se identifica como un argentino capaz de recrear el blues original aunque lo toque a su manera.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Parirás en silencio - Por Martina Bondone, María Laura Guzmán y Germán Mercurio

“No fui la protagonista de mi propio parto”
Ingresé en la Clínica del Niño y la Familia de Quilmes ubicada en la calle Lamadrid 444 el día 4 de junio de 2012 a las 23 horas con motivo del parto y nacimiento de mi hijo Camilo. Fui asistida por la obstetra de guardia, doctora Felicitas Hernández, quien llevó adelante la atención de mi embarazo, ignorando completamente la ley 25.929 de parto respetado.
Llevé un buen embarazo y lo que más deseaba era un parto natural, al lado de mi compañero, respetuoso y con amor. Nada indicaba que esto no pudiera realizarse, ya que nunca se habló de la necesidad de una cesárea, ni complicaciones de ningún tipo.
 La primera medida que tomaron apenas entré a la guardia, fue sacar a mi marido de la sala e indicarle que espere afuera, a pesar de que la ley garantiza estar acompañadas por alguien que elijamos nosotras durante el trabajo de parto. Esta situación me generó nervios y angustia, me quedé sola, sin la contención de mi compañero. Ingresó a la sala la obstetra de guardia, la doctora Hernández, me conectó el monitoreo fetal y en una contracción observó que disminuían los latidos. Inmediatamente indicó una cesárea urgente, le digo que quiero un parto natural y me respondió que no. No realizó ninguna acción para evitar la intervención quirúrgica, sabiendo que yo no quería esta operación. No me ayudó a tranquilizarme, no me indicó cómo respirar, no me dio oxígeno, no me hizo pararme o cambiar de posición, simplemente me obligó a permanecer acostada y dio órdenes. Empecé a respirar tranquila y profundo y me informaron que los latidos se normalizaron, pregunté si podemos evitar la cesárea, a lo cual la médica me respondió que no.
Sin darme cuenta tenía cuatro personas encima:
sacándome la ropa, pinchándome, afeitándome. Yo lloraba, preguntaba por mi marido y le pedía a la médica una y otra vez que quería entrar con él al quirófano. Me dijeron que no podía. En simultáneo escuché cómo se burlaban de otra parturienta y en un momento oigo también cómo se burlaban de mí porque necesitaba a mi marido conmigo.
Mi esposo volvió de hacer los trámites de internación y se sentó en la sala de espera del quirófano, donde podía escuchar mis llantos y nadie le explicaba qué sucedía. Finalmente increpó a una de las
médicas y le exigió que le explique qué pasaba, le respondió que me iban a hacer una cesárea, que esperara ahí, que ya lo iban a llamar (lo cual nunca ocurrió).
El trato durante la cesárea fue horrible, fui llorando, muerta de miedo. No fui la protagonista de mi propio parto. Sentía a las personas a mi alrededor, aunque ellos se manejaban como si no estuviera allí y no pudiera escucharlos, sólo se dirigían a mí para decirme que deje de  llorar. Me trataban como si fuera un objeto fácil de manipular; yo estaba ausente. Sólo veía barbijos y batas, todo era blanco, frío y de metal. No era lo que siempre había soñado para el momento de dar a luz.
Cuando por fin nació mi hijo no pude verlo, no lo acercaron a mí para el primer contacto. Se lo llevaron sin decir una palabra y de un momento al otro todo el equipo se había retirado y quedé con una enfermera. Me pasaron a una camilla y me dejaron en un pasillo, en el que estuve sola cerca de media hora. “¿Viste?, y vos querías parto natural”, esas fueron las únicas palabras que me dijo la enfermera frente a los gritos de otra parturienta. Pregunté por mi hijo, se fue sin mirarme, y me contestó: “No sé, ya lo van a traer”.
Mientras tanto, mi marido estuvo una hora y veinte minutos en la habitación, sin saber qué pasaba, sin saber si la operación había salido bien, desconociendo mi estado y el del bebé, ya que nadie se acercó a brindarle alguna información, a pesar que intentó averiguar cuál era la situación. Sólo un gesto con el pulgar hacía arriba fue lo único que atinó a hacer la doctora Hernández cuando mi marido la llamó y ella ni siquiera se detuvo.
Finalmente pusieron mi hijo a mis pies y me llevaron a la habitación. La obstetra nunca se acercó a nuestra
habitación a dar algún tipo de explicación. Hoy siento un gran dolor, impotencia e indignación, soñé mucho con ese momento y me lo robaron, convirtieron el momento más hermoso de mi vida, en un momento aterrador. Esta situación me dejó una gran depresión, en este momento estoy asistiendo a tratamiento psicológico, para tratar de entender, de sanar y de procesar lo ocurrido.
Intenté hacer la denuncia. En el Ministerio de Salud de la Nación no me la tomaron porque era una clínica privada, en Provincia tampoco, ni en Ciudad, ni en las líneas que se ocupan de asuntos de género, que me dan la razón pero me dicen que no es su competencia y me derivan a otro lugar donde tampoco me la toman.

Esta es la historia de Sol, que fue víctima de la llamada “violencia obstétrica”, un tipo de violencia de género que está amparada bajo tres leyes que no se cumplen. Cuando entendió lo que le había pasado quiso recurrir a la justicia pero no tuvo respuesta. Esta carta llegó a manos de la obstetra Mirta Merino,
asesora obstétrica de la Asociación Civil Dando A Luz.

¿El Estado presente?

La ley 25929, sancionada en agosto de 2004, protege a la mujer durante el embarazo, el trabajo de parto, el parto y el puerperio (post parto). Es conocida como “ley de parto respetado” y debe aplicarse tanto en establecimientos públicos como privados. Toda mujer en la Argentina tiene derecho a:
  • Tener conocimiento sobre las prácticas que se le van a realizar
  • Un trato respetuoso e individualizado
  • Participar en las decisiones sobre su cuerpo
  • Que respeten sus tiempos biológicos y psicológicos
  • Elegir la compañía que ella desee
  • Estar junto a su hijo/a en todo momento

La ley 25.485 fue sancionada en marzo de 2009 con el objetivo de prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales.
Esta ley ampara distintos tipos de violencia: física, psicológica, sexual, económica, simbólica, obstétrica y contra la libertad reproductiva. En este caso la violencia obstétrica es la que sufre la mujer por parte de los profesionales de la salud. Se caracteriza por un trato deshumanizado, un abuso de medicalización y patologización de los procesos naturales.
La ley 26.529 fue sancionada en noviembre de 2009
para proteger los derechos del Paciente en su Relación con los Profesionales e Instituciones de la Salud. Específicamente para la violencia obstétrica coinciden en un trato digno y respetuoso, ser acompañado por un familiar y tener conocimiento sobre el avance de su salud.

El cumplimiento de las leyes en su campo de aplicación se ve omitido por los médicos. La abogada especialista en mala praxis, Norma Cytryn, indica que todo desobedecimiento a la ley configura un delito o una falta civil que es la consecuencia de la negligencia u omisión por parte de los médicos.  Sin embargo los profesionales no se ven amenazados porque “no hay denuncias que los hagan pasibles de algún tipo de multa, pérdida de la matrícula o prisión preventiva”.
Mientras que la violencia obstétrica configura un tipo de violencia de género que se da específicamente en un marco institucional, la mala praxis es un campo mucho más amplio y discutible por las consecuencias residuales en los pacientes. Para Cytryn son dos situaciones que marchan por carriles separados pero dependerá del caso el punto de conexión entre ambas.

Más allá de la violencia de género

El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación creó en el año 2011 la Comisión Nacional Coordinadora de Acciones para la Elaboración de Sanciones de Violencia de Género (CONSAVIG). Julieta Arosteguy es coordinadora de este organismo, y además es miembro del Observatorio de Bioética de Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO). Es investigadora en el proyecto “Hacia la identificación de prácticas de violencia obstétrica en el marco de la Ley Nacional 26.485” de la Comisión Nacional Salud Investiga del Ministerio de Salud de la Nación. Para ella la violencia obstétrica es el resultado de una sociedad que, de manera sistemática, desvaloriza y violenta a las mujeres y por lo tanto revertirla implica una transformación social y cultural.  “Las mujeres no conocemos nuestros derechos y no tenemos mucha información acerca de lo que es un parto natural y de la importancia de tener partos sin intervenciones médicas innecesarias”, explica Arosteguy.
Es una forma de violencia que se da en el plano de lo simbólico e ideológico y que conduce a que las personas acepten como naturales ciertas concepciones que subordinan y violentan a las mujeres. “Si pensamos en las imágenes que tenemos de parto pensamos en un parto altamente tecnificado: rodeado de personal médico con barbijos y boinas, con la mujer acostada asistida por un equipo enorme, en un entorno que parece un quirófano”, asegura Arosteguy. Esta visión es compartida por algunos profesionales de la salud, como
Raquel Schallman, licenciada en obstetricia de la Universidad de Buenos Aires desde 1966. Asistió más de 2.000 partos y afirma que en el 98% de todos los nacimientos hay situaciones de violencia porque está naturalizado el maltrato y parece normal. “Los cursos pre parto preparan a las mujeres para portarse bien, para no molestar, no exigir y asumir que todo el saber y el poder lo tiene el médico”, agrega Schallman.
La Organización Mundial de la Salud recomienda una tasa de cesáreas que no supere el 15% por país. Sin embargo en la Argentina este número ronda el 35% de los partos y el organismo estima que en el sector privado es mayor. Según Arosteguy y Schallman estas cifras respaldan el concepto de medicalización innecesaria en la obstetricia, pero no es la única forma de violencia y el problema radica en aquellas que no se puede medir. Ambas profesionales remarcan que no se debe reducir la cuestión a las cesáreas sin razón médica por su exposición, porque hay muchas prácticas que también son violencia obstétrica y tienen menor prensa:
  • Separar a la pareja bajo las indicaciones de que el hombre haga el “papeleo”, lo que deriva en la mujer sola a la hora de prepararse para el parto.
  • No respetar el tiempo biológico con goteos excesivos residuales (como la oxitocina sintética) desde el inicio del trabajo de parto, tactos realizados por diferentes profesionales, rotura artificial de la bolsa.
  • Humillaciones que van desde desnudarlas, afeitarlas y utilizar apelativos denigrantes como “mami”, “nena”, “gordita” para dirigirse a ellas, así como exigirles que se callen y se “porten bien”.
  • La postura para parir impuesta para comodidad de los médicos (acostada con las piernas levantadas) que va en contra de la verticalidad natural del canal de parto.
  • La anestesia peridural con los riesgos que conlleva al aplicarse en la zona medular y sus efectos posteriores.
  • La episiotomía (corte vaginal) para facilitar y acelerar la salida del bebé.
  • La utilización de maniobras y utensilios prohibidos por la Organización Mundial de la Salud como los fórceps, la maniobra de Hamilton (que consiste en despegar del útero el polo inferior de la bolsa amniótica) y la maniobra de Kristeller (los profesionales ejercen presión sobre la panza para que el bebé se acerque al canal de parto, a veces lo hacen subiéndose sobre la embarazada)
  • Y en última instancia, una vez violentados todos los pasos del parto vaginal, la cesárea.
En el sistema de salud no hay que perder de vista el factor económico y su incidencia en las prácticas profesionales. Las cesáreas se han vuelto el eje central de la discusión. Se estima que el costo actual de este tipo de intervenciones ronda entre los $4.000 y los $5.000. Para Julieta Arosteguy el beneficio médico de estas operaciones se basa en la relación entre pago y tiempo invertido: el procedimiento es más corto, se puede programar, hay mayor control y por ende se pueden realizar más trabajos en una misma jornada. “Y a veces, simplemente, las cesáreas innecesarias se deben a creencias equivocadas por parte de los profesionales, o falta de capacitación en el manejo de partos que escapan a sus parámetros de seguridad”, expone la coordinadora de la CONSAVIG.
Como partera, Raquel
Schallman, aporta una visión desde adentro y desglosa la cesárea en un proceso “donde muchos ganan, excepto la madre y su bebé” y con más intervenciones de las necesarias. En primer lugar comprender las instituciones sanitarias como empresas, donde los médicos no siempre pueden escapar del sistema. “Un parto vaginal puede llevar muchísimas horas pero con la programación quirúrgica se gana en tiempo – explica Schallman – Mientras que en un parto natural sólo se necesita un obstetra y una partera, en una cesárea participan además un ayudante de cirugía, un anestesista, un instrumentador y un neonatólogo”. A esto se suma el costo de la internación que se extiende para la recuperación del paciente, así como la cantidad de insumos y medicamentos utilizados durante el proceso.

La voz de la razón

Gran parte de los profesionales de la salud consideran a la violencia obstétrica como un tema que está en boga donde las denuncias están sobredimensionadas y muchos de los casos no tienen aval como tales. Su postura apunta a que la “llamada violencia obstétrica” va más allá de la voluntad y profesionalismo médicos.
“El respeto tiene que estar siempre, eso es indiscutible – afirma la residente en obstetricia y tocoginecología Mariana Merovich del Hospital Juan A. Fernández – Pero cuando las guardias duran 24 horas y uno no duerme, no come y ni siquiera tiene tiempo para ir al baño, los errores ocurren”.
Merovich no niega las situaciones no convencionales que viven las embarazadas, pero defiende su vocación en un contexto laboral complejo: “Existe la violencia obstétrica, la violencia en la medicina y también existe la violencia hacia los médicos. Somos objetados por el tiempo que se espera para ser atendido,  por los tratamientos indicados y por la no solución al problema, todo esto con un nivel de agresividad muy alto”.
No hay que perder de vista que los obstetras llegan al momento del parto con dos pacientes por los que velar: la madre y el bebé. “Si la voluntad de la embarazada va en detrimento de la salud del feto es muy difícil tomar decisiones y poder cumplir los pedidos de la mujer”. Según Merovich el principal problema es la falta de denuncia y el desconocimiento de las herramientas que facilita el hospital para realizarlas, ya que la dirección de la institución funciona como centro de reclamo: “La regla es que las cosas se hagan bien, al médico no le da igual que le levanten un sumario, es una situación de gravedad – y agrega - Uno fue a la facultad seis años y el otro no, por eso es muy difícil que entienda los procedimientos”. Además aclara que en toda institución existe el “consentimiento informado”, un documento que el paciente debe firmar al ingresar en el que se detallan las prácticas a realizar durante su internación.
Con respecto a los procedimientos quirúrgicos, un tema cuestionado dentro de la violencia obstétrica por las “cesáreas innecesarias”, la doctora Merovich expone que las mujeres van con el objetivo de parir en el menor tiempo posible, lo cual no siempre es factible. “En mi opinión la mujer no debería ser intervenida apenas entra a la guardia y hay un tiempo de espera razonable para el trabajo de parto. Pero hay casos en los que la cesárea está indicada pre parto, así como también intra parto y se debe proceder para evitar riesgos”.
Para Merovich la ley debe aplicarse como corresponde, pero en algunos casos las fallas edilicias no permiten que se cumplan: “Si la ley dice que la embarazada puede parir en la posición que quiera, entonces tiene que haber en todas las maternidades un banquito de parto. Si la ley dice que la embarazada puede estar acompañada en su parto, debería existir la infraestructura necesaria para que los partos sigan siendo respetados. No es lo mismo hacer un parto en una camilla que funciona que en una que no funciona y eso puede traer complicaciones”.
La falta de reglamentación legal justifica la vulnerabilidad de la mujer. La falta de apoyo y redistribución de insumos es la base de los problemas institucionales de los hospitales. El actor que es puesto en jaque, es uno y es evidente: el estado. 

martes, 12 de noviembre de 2013

"Hogar dulce hogar" por Martina Bondone y María Laura Guzmán

El obstetra francés Michel Odent es uno de los pioneros del parto natural. El doctor considera que la mujer se ha visto obligada a dar a luz de determinada forma “por los años de opresión y patriarcado a los que ha sido sometida”. Su visión se basa en la premisa de que todas las personas son mamíferos, y tanto en las experiencias sexuales como en las del nacimiento se debe dejar de lado la parte humana y explorar la animal. Buscar que la intervención externa sea lo menos invasiva posible.

En los últimos años, cada vez más parejas proponen el parto natural como una opción viable. La práctica se hizo más visible y las mujeres que la eligen ya no se ocultan.
La principal diferencia con el parto clínico es que todas las decisiones quedan a cargo de los padres.
En una institución las reglas del juego las pone el lugar, pero en casa no hay reglas”, explica la licenciada en obstetricia y partera Cecilia Thurin, quien además optó por esta modalidad para traer a sus hijos al mundo. Una de las mayores consideraciones es evaluar los riesgos y siempre tener “un plan B”. Según Thurin se debe estar a “no más de 30 minutos de un centro de salud por cualquier eventualidad”, además de tomar conciencia de que en los partos caseros no hay un respaldo institucional. Este tipo de alumbramientos son más libres en cuanto a posiciones, movimientos, horarios y vínculos porque se puede elegir a las personas que acompañarán a la mamá durante el proceso. “Cuando decidimos parir en casa con mi pareja yo ya asistía partos domiciliarios, pero si él no me hubiese acompañado no hubiera podido hacerlo. Me bancaría todas las intervenciones: las sondas, los pinchazos, la falta de contacto, los minutos perdidos de apego y las rutinas hospitalarias – cuenta Thurin- Pero no soportaría el maltrato hacia mis bebés”.
Mientras que las parteras, tanto para asistir en hogares como en centros de salud, deben prepararse académicamente para ayudar a la parte biológica, también acompañan desde lo afectivo. Este último rol lo comparten con las doulas, las encargadas de dar apoyo emocional y brindar información para disipar dudas y miedos. El fin de este oficio es la solidaridad hacia la mamá durante el embarazo y el nacimiento.
“Para ejercer esta profesión es necesario haber atravesado personalmente la experiencia de la maternidad. Ese es el recurso básico, antes de los conocimientos teóricos”, afirma Roxana González, psicóloga con una vasta experiencia en el servicio de obstetricia de hospitales públicos porteños. Ella pudo presenciar y acompañar algunos partos, lo que despertó curiosidad sobre estas prácticas.
A fines del año 2004, Graciela Cobe (de Fundación Creavida), quien se había capacitado en Londres con Michel Odent, armó encuentros con mujeres que querían aprender sobre esta nueva modalidad de asistencia en partos. En 2005, la Fundación de Lactancia y Maternidad trajo a Buenos Aires a una doula de la organización internacional DONA. González participó de estos seminarios para comenzar su capacitación. “Luego continué con el proceso de certificación, que dura dos años”.
La Organización Mundial de la Salud, el Colegio Americano de Enfermeras-Parteras, la Asociación Americana de Salud Pública y la Asociación Perinatal Nacional apoyan tanto los partos en el hogar como otras opciones fuera del hospital para mujeres de bajo riesgo. Sin embargo para Marcelo Guz, director del Hospital de Agudos Teodoro Alvarez del barrio de Flores, en Argentina aún no existe la estructura necesaria para extender esta práctica. González comparte la visión de que el país no tiene el respaldo institucional para llevar a cabo partos en hogares, pero las consultas de futuras madres y de los profesionales que se quieren especializar en el tema crecieron en los últimos 15 años. “Sin embargo creo que las mujeres están comprendiendo que quieren crear un mundo en el que el acto fundante de nacer no sea sistemáticamente sometido a la violencia y que, por el contrario, sea un encuentro íntimo y amoroso”, explica la doula.
Para aquellos que desarrollan la práctica tradicional de partos clínicos, como el caso de Raúl Fernando Bravo, obstetra del Hospital Churruca Visca, el alumbramiento domiciliario tiene la gran desventaja de no contar con un servicio de urgencia a mano: “En obstetricia hasta los segundos son vitales y cualquier complicación que obligue a tomar una conducta quirúrgica, sería imposible en una casa. Por más que el panorama previo al trabajo de parto parezca ser el más óptimo todo puede volverse una urgencia y con la necesidad de una pronta resolución porque están en juego dos vidas”.

Según Cecilia Thurin, desde su lugar como partera, muchas mujeres deciden dar a luz en su hogar porque vivieron situaciones violentas en experiencias previas. Las parturientas son inmovilizadas en las camillas, obligadas a parir en posiciones incómodas, abandonadas y sin compañía familiar. Son objeto de insultos, de quejas sobre su comportamiento general, víctimas del uso de apelativos negativos como “mami”, “gordita” y “nena”. Y todo esto se ve agravado por la desinformación sobre las prácticas a las cuales son sometidas. Sin embargo para el doctor Bravo estas denuncias son “comentarios tendenciosos”. Desde su lugar intenta respetar los deseos de las parturientas, pero acentúa las diferencias entre clínicas privadas y públicas que van desde lo edilicio hasta el componente humano. “Por ejemplo está la creencia de que los gritos de las pacientes molestan, pero en verdad lo ideal es que administren el aire en el parto expulsivo para poder pujar y eso es lo que se les remarca”, finaliza el obstetra.

miércoles, 23 de octubre de 2013

Columna radial pensada para un programa realizado desde la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia

La traducción literal de bullying es intimidar, acosar. En el equipo Bullying Cero Argentina definen al bullying como "una conducta de hostigamiento o persecución física o psicológica que realiza una persona contra otra, a quien elige como blanco de repetidos ataques".  Con las redes sociales como disparador el bullying en la Argentina se empezó a ver el como una problemática que estaba presentes en todas las escuelas. Gracias a la iniciativa de la diputada del Frente Para la Victoria, Mara Brawer, la cámara de diputados trató y aprobó el proyecto de una ley antibullying en noviembre del año pasado. Recién en julio de 2013 llegó al Senado, donde se realizaron modificaciones y tuvo que volver a diputados que pudo sancionar la ley recién en septiembre de este año. De todas formas la legislación no tiene una respuesta al problema, sino que busca prevenir las situaciones de violencia escolar con la participación de la comunidad educativa.
Como muchas leyes sancionadas en nuestro país estamos a años luz de verla aplicada, en primer lugar porque en Argentina no hay estadísticas ni datos suficientes para ilustrar el problema y en segundo lugar no hay un compromiso real desde las instituciones educativas, que minimizan el problema y no logran dimensionarlo como una realidad. Por este motivo el viernes 18 de octubre se llevó a cabo el
seminario Aulas Seguras sobre "Convivencia y conflictividad social en las instituciones educativas" de la mano de la diputada Cornelia Schmidt-Liermann del PRO y de Mara Brawer del Frente para la Victoria. Se discutieron 3 cuestiones fundamentales sobre el tema: el alcance de la ley, la urgencia de la elaboración de una guía de procedimientos para prevenir y erradicar el acoso y, finalmente, la discriminación y currícula escolar como temas que entran en estrecha relación con las situaciones de bullying. Las conclusiones del seminario tienen que ver con el compromiso social, no sólo de parte de políticos y educadores. Y lo más importante: la posibilidad de crear espacios de diálogo tanto en la escuela como en el hogar y el rol de los padres y otros mayores como ejemplos a seguir. Mientras los chicos sigan viviendo en un ambiente rodeado de intolerancia y violencia, es imposible pedirles que no actúen de esa forma.

lunes, 14 de octubre de 2013

ABO: "Los Hijos de los Otros" y "La vida después del horror" - Trabajo realizado por Martina Bondone, María Laura Guzmán, Carlos Mársico, Germán Mercurio y Cynthia Valenzuela Dip

Reseña para entender ABO

ABO formó parte de un esquema represivo distinto por las vinculaciones que tenía con otros dispositivos similares, y en particular formó parte del circuito compuesto por los Centros Clandestinos de Tortura y Exterminio: “Club Atlético”, “Banco” y “Olimpo”. Estos tres centros funcionaron sucesivamente, bajo la órbita del Primer Cuerpo de Ejército,  donde actuaban los mismos represores. 
El “Club Atlético” estuvo activo entre febrero y diciembre de 1977 y el “Banco” desde el  28 de diciembre de 1977 al 16 de agosto de 1978, que tras cambios en el primer cuerpo del ejército y la construcción de la autopista fue cerrado. En esta fecha todos los detenidos-desaparecidos que estaban secuestrados en el CCDTyE “Banco” fueron trasladados al “Olimpo”. El lugar había sido recientemente construido en el barrio de Floresta (Capital Federal), en  la calle Ramón Falcón, entre Lacarra y Olivera.
Fue edificado a principios del siglo XX y fue utilizado primero como garage y luego como Terminal de tranvías. A partir de la década del '60 funcionó como Terminal de colectivos y con la llegada de la última Dictadura Militar quedó en manos de la Policía Federal, quien cooperó junto con las fuerzas armadas para la construcción de celdas en las que se mantenía en cautiverio a los secuestrados. El centro funcionó durante 6 meses,  desde Agosto de 1978 hasta enero de 1979. En la entrada del sitio había un cartel que rezaba “Bienvenido al Olimpo de los Dioses. Los Centuriones”.
Tal como sucedía en el “Banco” las fuerzas represivas estaban organizadas en Grupos de Tareas (GT), estos estaban conformados por personal del Ejército,  de la Policía Federal Argentina, de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, de Aeronáutica y Gendarmería, entre otras. Eran dependientes del Batallón de Inteligencia 601 del Ejército, estando en combinación con otros centros como la ESMA.
El “Olimpo” dependía de Guillermo Suárez Mason (apodado "El Carnicero"), quien era comandante del  1° Cuerpo del Ejército Argentino. El responsable del campo fue el Mayor del Ejército Guillermo Minicucci, y bajo su cargo estaban los Oficiales de la Policía Federal.
Con la llegada a la Democracia en 1983 el edificio pasó a manos de la Policía Federal Argentina y fue convertido en un centro de verificación automotor. En 2001 una Asamblea  integrada por sobrevivientes, familiares de víctimas, organizaciones de Derechos Humanos  y vecinos del barrio se reúnen con el fin de recuperar el centro “Olimpo” como Sitio para la Historia a través de marchas, pintadas, escraches, abrazos al lugar y actos en la calle. En 2005, luego de una manifestación importante, los grupos mencionados fueron convocados por la Presidencia de la Nación para firmar un decreto nombrando al Centro como “Sitio de la Memoria”, anunciando además que la Policía Federal  tenía un plazo de 90 días para retirarse del lugar, orden que no se acató. Por este motivo fue desalojada,  pero antes de desocupar el lugar destruyeron parte de la construcción.
El 24 de noviembre de 2009 comenzó el juicio del circuito represivo ABO, donde 17 represores fueron sentenciados, a pesar de que se ha comprobado que fueron 180 los que actuaron en los distintos centros que lo conformaron. El proceso fue llevado a cabo por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 2, integrado por los jueces Dr. Jorge Alberto Tassara, la Dra. Ana María D´alessio y Dra. María Laura Garrigós de Rébori.  Se presentaron 184 casos que correspondían a torturas y privación ilegítima de la libertad. El 21 de diciembre del 2010 fueron 12 los acusados condenados a prisión perpetua,  cuatro a 25 años de prisión y uno absuelto.
El 19 de abril de 2012 inició el juicio ABO Bis, el cual fueron dos los acusados por las 181 privaciones ilegítimas de la libertad y tormentos, pero no por homicidios porque los cuerpos no fueron encontrados. Lo llevó adelante el tribunal integrado por el Dr. Jorge Alberto Tassara, el Dr. Rodrigo Giménez Uriburu, y el Dr. Jorge Luciano Gorini.
El 8 de junio de 2012 se dictó sentencia a los dos acusados, Pedro Santiago Godoy (Calculín), condenado a 18 años de prisión y Alfredo Omar Feito (Cacho), a 25 años de prisión domiciliaria. Durante la primera condena de ABO ambos estaban prófugos.

Actualmente “Olimpo” es considerado como un espacio de encuentro por los sobrevivientes, los vecinos y las organizaciones que se reúnen para hacer del ex centro un mejor lugar para todos.  Allí se llevan a cabo diferentes actividades como serigrafía, facturería, cine documental, guitarra, murgas, circo, teatro, taller de escritura y radio comunitaria. Además crearon la Biblioteca Nacional Carlos Fuentealba, compuesta por libros que se encontraban prohibidos durante el proceso de la dictadura militar. El ex Centro Clandestino es ahora el Museo de la Memoria, donde personas de todo el mundo recorren el lugar donde 300 personas fueron secuestradas. La intención de la coordinación no es reconstruir a través del sufrimiento, sino construir Memoria. La apertura a todos era una premisa incuestionable por parte de la Mesa de Trabajo y Consenso, ellos exigieron la recuperación del sitio para hacerlo parte de la comunidad involucrando la realidad para cambiarla.
Los Hijos de los Otros
Durante la década del ´70 Isabel Fernández Blanco y su marido Enrique Carlos Ghezan militaban en Montoneros. El 28 de julio de 1978 Isabel llevaba a su bebé de dos meses al Hospital Nacional de Odontología, cuando fue interceptada por una mujer que le arrancó a su hijo de los brazos y dos hombres armados, quienes a la fuerza la subieron a un auto vendada y atada. La trasladaron al "Banco" donde la torturaron durante tres horas para sacarle el paradero de su esposo. Los captores obtuvieron la dirección de su casa en una receta médica y la mujer fue conducida a una estación de servicio en las inmediaciones de su hogar. Mientras que a su hijo le apuntaban con un arma Isabel fue obligada a comunicarse con su esposo con la excusa de abandonar la vivienda que compartían y buscarla en la parada de colectivo. Tras este episodio Enrique también fue detenido.  
            Juan Carlos Ghezán inició acciones y presentó un habeas corpus para la pronta aparición de su hijo y su nuera. Tanto la Policía Federal como el Poder Ejecutivo Nacional negaron que la pareja se encontrase en alguna dependencia de esa repartición. Pero mientras tanto en "El lugar de los dioses" los Ghezán vivieron seis meses en cautiverio ingresando en calidad de "incomunicados", donde tras ser torturados hasta el cansancio en el "quirófano" fueron trasladados al sector "población" para el paso de nuevos detenidos. En esta área los prisioneros hacían tareas de lavandería, costura, cocina, carpintería y reparación de electrodomésticos robados.
            El 28 de enero de 1979 Isabel Fernández Blanco y Enrique Ghezán recuperaron su libertad,  hasta el día de hoy desconocen el motivo. En el vano intento de alejarse del pasado y empezar una nueva vida, el matrimonio se instaló en Tandil, provincia de Buenos Aires, en una casa de campo que pertenecía a los padres de Enrique. Sin embargo, el sufrimiento no terminaría hasta la llegada de la democracia. Bajo la atenta mirada del "Mayor Peña", la familia viviría la denominada libertad vigilada, aquella que era concedida a todos los que "gozaban" de la inesperada excarcelación.
            Al poco tiempo de su liberación, Enrique fue citado por el Teniente Coronel  Cordero del Batallón de Caballería Blindada, quien le hizo un "apriete" proponiéndole colaborar con el Ejército infiltrándose en partidos y organizaciones políticas.  A cambio recibiría ventajas económicas como adjudicación de licitaciones y explotación de campos pertenecientes a la Armada. Le dieron 15 días para pensarlo bajo amenaza de muerte. Cumplido el plazo, Ghezán se negó y fue obligado a comunicarse quincenalmente con el Batallón para dar cuenta de su paradero y sus actividades.
            Isabel Cerruti (ver recuadro “La vida después del horror”), compañera en la militancia y en el cautiverio  de los Ghezán,  recibió el tan temido llamado de Peña, quien con su habitual impunidad se dirigía hacia ella como si fueran viejos conocidos. Ese día le comunicó que viajarían hacia Tandil para visitar a "Quique y a Isabel". "Fue muy desagradable, porque no sabíamos que iba a pasar con nosotros. Estaba la mamá de Enrique, quien se asustó muchísimo porque se dio cuenta de la situación. Fue una tortura para todos porque nos quedamos varios días sin saber qué hacía ese hombre ahí o si estaba esperando a alguien", declaró Cerruti. Pero esa visita no sería la única.
            Hacia octubre de 1980, los Ghezán recibieron el llamado de "Cacho". Isabel creyó que se trataba de su padre, pero era su captor Alfredo Omar Feito, quien le dijo: "Estamos por ir a Tandil así que preparen el asado". Días después se comunicaron nuevamente con ellos y fijaron  una fecha para el encuentro.
            Un mes después se presentaron dos represores en la casa de Tandil con dos niños: uno de cuatro y otro de un año y medio. Les dijeron que los padres, de quienes nunca dieron datos,  se habían tomado "unas pastillas de cianuro", que estaban buscando a los familiares y les pidieron que mientras tanto se hicieran cargo de los menores. Ellos obedecieron  e incluso se encariñaron con los niños tal como lo afirmó su amiga Isabel Cerruti.
            Durante la estadía, el mayor de los niños le dijo a Enrique: "Mi mamá está en un lugar que se parece a un hospital con muchas puertas, y está muy enferma porque le dieron mucha electricidad". El 23 de diciembre del mismo año, un grupo de tareas  fue a buscar a los chicos: "Se los llevaron sin ropa, sin juguetes ni nada. Como nos habían dejado un teléfono, llamé inmediatamente y no recuerdo quién me atendió, pero quedamos en vernos",  declaró Fernández Blanco.
            En la víspera de Navidad los Ghezán viajaron a Buenos Aires y se encontraron con Cacho Feito en una confitería. Ellos creían que los militares iban a entregar a los niños en adopción y su intención era impedirlo. El represor les comunicó que los padres de Marcos y Jorge De Lillio, nombres que supieron ese día,  "habían caído en la Contraofensiva" y que los menores fueron entregados a sus familiares en Chivilcoy, dato que el matrimonio pudo comprobar más tarde. Gracias a un informe de la CONADEP se supo que Miguel Angel De Lillio y Mirtha Haydeé Milabara eran militantes de la Juventud Peronista, quienes fueron secuestrados en noviembre del ‘80 cuando volvían al país desde su exilio en México para participar de la contraofensiva que se llevaría a cabo en Argentina y ese fue el momento en el que los militares aprovecharon para capturar a los "subversivos”. Viajaban  con sus dos hijos y fueron detenidos en el Aeropuerto de Ezeiza.

La vida después del horror
El 11 de enero de 1977 Isabel Cerruti atravesaba su tercer mes de embarazo, ese día su compañero de vida y militancia en Montoneros fue secuestrado. Se presume que Ernesto Eduardo Berner fue asesinado en la Escuela Mecánica de la Armada. Pero la agonía de Isabel recién comenzaba; un año y medio más tarde fue “chupada” de su hogar junto con Norberto, su bebé de 11 meses, quien sería devuelto a sus abuelos un par de horas más tarde. Ella fue trasladada al Banco y permaneció allí hasta el 16 de agosto de 1978, día del cierre de este centro clandestino. Decidieron llevarla al Olimpo en un camión del ejército, donde vivió su “cautiverio” real hasta el 26 de enero de 1979, porque Isabel continuaría presa bajo la llamada “libertad vigilada” impuesta por las Fuerzas.
            Durante su secuestro Cerruti militó desde el silencio y la solidaridad junto a otros compañeros, pero una vez que se encontró con el afuera no le quedaron energías ni ganas para volver a Montoneros: “Yo empecé a militar en el ´74 y terminé de militar el día que me liberaron”. Además respondía a las llamadas y visitas del “Mayor Peña”, miembro del Grupo de Tareas Nº 2 (GT2), un miedo que la hostigó hasta el regreso de la democracia. No será hasta el año 1984 que Isabel tendrá la necesidad de volver al Olimpo en calidad de testigo – sobreviviente y aquí la dicotomía: “Tanto la defensa de los represores, como la fiscalía y los jueces te van pidiendo diferentes cosas y algunas las podes dar y otras no, ahí se complica”. Ni a ella como víctima ni al resto de sus compañeros les importa el resarcimiento económico, pero sí la reparación histórica de y para la sociedad.
“Los sobrevivientes no sabemos el motivo de nuestra liberación porque somos víctimas, más allá que ahora estemos en categoría de testigos”, dice Cerruti, quien además es miembro de la Mesa de Trabajo y Consenso por la Recuperación de la Memoria del ex CCDTyE Olimpo. El proyecto tiene como fin reconstruir la historia, resignificar el horror: “Lo que yo siento con respecto a este lugar es que es una prueba para la justicia”.
La recuperación del Olimpo comenzó como un reclamo vecinal en el ’96 e Isabel sintió la necesidad de ser parte. Los frutos del trabajo en conjunto se verán recién diez años después, tras el abrazo simbólico al ex Centro Clandestino. Son llamados desde la Presidencia de la Nación, con Néstor Kirchner en el cargo y Aníbal Ibarra como Jefe de Gobierno, con la idea de conformar una mesa. En esa reunión estuvieron presentes la directora del Colegio Nº 2, quien trabajó siempre por la causa Olimpo, los “Vecinos organizados” del barrio, familiares de víctimas y sobrevivientes para firmar un decreto de traspaso de la Nación a la Ciudad para hacer del lugar un “Sitio de Memoria”. Finalmente, en 2006 la Policía es desalojada y las calles de Floresta festejan el triunfo tras una década de lucha.
Hoy en día Isabel trabaja en el Olimpo, continúa peleando por la recuperación del “Banco”, otro centro clandestino, y además es querellante en la causa ESMA por su compañero desaparecido. No puede ni quiere escapar del pasado, todos sus esfuerzos están puestos en el “Nunca Más”. 

lunes, 16 de septiembre de 2013

Las enfermedades del Siglo XXI

Las fobias y ataques de pánicos parecen ser las enfermedades del Siglo XXI. Escuchá acá un informe realizado por estudiantes de Periodismo con a voz de los especialistas sobre el tema y testimonios de personas que padecen esta dolencia.
Informe realizado por Martina María Bondone, Leticia Cappellotto, María Laura Guzmán y Germán Mercurio con locuciones de María Laura Guzmán.

sábado, 7 de septiembre de 2013

Casa imaginaria

Barre la vereda, hace su cama, prende un sahumerio y se mira en el espejo. Nino y Alberto lo miran, les hace una caricia, sonríe y empieza a hablar.

Cuando Alejandro “Pechito” Ferreyro tenía 10 años su mamá murió y su papá se desentendió por completo de sus responsabilidades para con Pechito y sus cuatro hermanos. Siendo todavía muy chico se dedicó a callejear, pero cada vez que ese hombre que de decía ser su padre lo encontraba vagando lo arrastraba hasta su casa a los golpes. A un casa que no tenía nada de hogar, donde las drogas y el sexo eran cosa de todos los días. Alejandro no tardó mucho tiempo en tomar una decisión: agarró su documento, las pocas pertenencias que tenía y se despidió para siempre de San Miguel, el barrio que lo vio nacer.
            Durante su adolescencia, Pechito siguió estudiando, aunque no pudo terminar el secundario industrial. Consiguió un trabajo (como paseador de perros) y hasta logró alquilarse un departamento y mantener un auto. Pero conoció la cocaína y perdió todo lo que había construido. Sobre sus adicciones, dice: “De la droga salí con fuerza de voluntad porque en el centro me daban tanta medicación que era lo mismo que estar duro todo el día. Desde 1998 que no consumo”. Cuando volvió a la lucidez Alejandro empezó a vivir en la calle, dormía en el Jardín Botánico junto a personas en su misma situación, hasta que Mauricio Macri llegó a la jefatura de la ciudad y los controles se endurecieron en el parque. Después de varias peleas y palizas, se instaló en Scalabrini Ortiz y Santa Fe, en el barrio porteño de Palermo. Hace 12 años que armó allí su “casa imaginaria”, su hogar, y es por eso que no lo quiere dejar. Además en un refugio no le dejarían llevar a Nino Bravo y Alberto Cortez, sus compañeros caninos.
            Hoy Pechito, apodo que trajo desde la infancia por su forma de caminar, tiene 40 años y lo que más le duele es la conciencia y la soledad. Él siente que hay una diferencia con otras personas que viven en la calle, y es su sobriedad y cordura lo que lo convencen de que “es mejor solo que estar mal acompañado”. Pero su lucidez es una forma de entender todo lo que sucede a su alrededor: “Me tuve que comprar pañales porque nadie me presta el baño y para mí es muy triste, si estoy sano y sé usar el inodoro ¿por qué tengo que andar todo cagado?”.
            Alejandro tiene muy buena relación con la mayoría de los cohabitantes y comerciantes de la zona, pero hace poco tuvo un problema con una mujer que vive en diagonal a su “casa”. Todo empezó por el equipo de karaoke que usa para hacer sus “shows” y ganar algo de plata, la cual ahorra junto con la que la gente le da y algunas changas que hace por el barrio. Tanto el aparato, como la televisión que tiene encendida todo el día, fueron costeadas por él.  “Esa situación me puso muy triste, yo no estaba molestando a nadie por cantar. La primera vez vino esa señora y me lo tiró a la calle, un chico que pasaba por ahí me ayudó y le dijo que me dejar traquilo, pero al poco tiempo me desapareció el equipo. Igual ya me compré otro”, cuenta Alejandro.
            El único pariente con el que Pechito tiene relación es una de sus hermanas, a la que ve de vez en cuando pero quien no puede ayudarlo porque “ya tiene muchos problemas propios como para hacerse cargo de un tipo de 40 años”. Con respecto a formar su propia familia, o por qué no lo hizo hace años, Alejandro se pone serio y contesta: “¿Para qué? Cuando estaba mejor económicamente para hacerlo no tenía la cabeza, y hoy no traería un hijo al mundo para que viva así”.


domingo, 11 de agosto de 2013

Facebook y Twitter: termómetros sociales

En un mundo tecnologizado y donde prima la inmediatez, las redes sociales no se quedan afuera de ningún acontecimiento. Las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) para elegir los candidatos que pelearán por bancas en el Congreso de la Nación en las elecciones generales del próximo 27 de octubre, no fueron la excepción. Si bien la veda rige desde 48 horas antes de la apertura de los comicios, el titular de la Dirección Nacional Electoral, Alejandro Tullio, aclaró que las redes sociales “no están alcanzadas” por dicha restricción porque “las cuentas de Twitter y Facebook no están reguladas”.
Desde primeras horas de la mañana en Twitter empezaron a escalar posiciones las tendencias y los hashtags (etiquetas que ilustran los temas del momento o Trending Topics) que hacían referencia a los comicios del domingo 11 de agosto. #YoVotoAlFrenteDeIzquierda se mantuvo entre los diez primeros prácticamente durante toda la jornada. Con él distintos usuarios reforzaron la idea de elegir partidos chicos para lograr mayor diversidad en el Congreso. Además recordaron como el candidato Jorge Altamira casi rogó en las presidenciales del 2011 que voten su fórmula para que la izquierda tome notoriedad. Mientras que algunos, gracias al humor e ironía que caracteriza la red de los 140 caracteres, aseguraban que la única forma de que el partido gane era a través de Internet.
El jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, protagonizó dos temas del momento en Twitter tras un incómodo episodio que vivió al sufragar: el presidente de la mesa y los fiscales se pararon para saludarlo, pero uno de ellos amagó con darle la mano y sorpresivamente la retiró antes de que el funcionario pudiera estrecharla. El hecho se hizo eco bajo el hashtag #ElBoludoQueNoSaluda y “Macri”, aunque este último también entró en relación con un supuesto enojo de la diputada del PRO Gabriela Michetti. La mujer, que en estas elecciones va por el senado, se habría ofendido porque llegó tarde al habitual desayuno brindado por su partido y no pudo ingresar a la confitería donde se realizaba. La situación se replicó en Twitter con las tendencias “Gaby Michetti” y “Michetti”.
Los hashtags #PASO2013, #Elecciones2013, #e2013 y similares fueron utilizados por las cuentas oficiales de distintos medios para relatar el avance de los comicios, así como por diferentes usuarios para contar su experiencia. Mientras que la etiqueta #MapaDelitoElectoral estuvo vigente gran parte del día e invitaba a que la gente lo utilice en caso de haber experimentado irregularidades durante su votación.
Sorprendió que no haya figurado en Twitter ninguna tendencia que haga referencia al voto joven, ya que estas fueron las primeras elecciones en las que pudieron sufragar menores de 16 y 17 años. Tampoco se nombró el incumplimiento de la veda de la mano de Elisa Carrió a la salida del colegio donde votó, momento en el que aseguró que el bloque del que forma parte, UNEN, "ganará con lista completa en Capital Federal". Por otro lado los 30 años sin gobiernos de facto estuvieron presentes bajo el hashtag #LaFiestaDeLaDemocracia, pero sólo alcanzó entrar en las tendencias por unos pocos minutos. Apenas pasadas las 18, momento en el que cerraron los comicios, no había en la red social ninguna etiqueta sobre posibles resultados, ni siquiera basados en la boca de urna.
El panorama de Facebook durante la jornada electoral fue diferente, aunque ambas redes sociales no contaron con las voces de políticos durante la jornada. La web creada por Mark Zuckerberg se caracterizó por ser una especie de guía para los votantes gracias a publicaciones de cuentas oficiales de distintos medios, además de seguir y publicar notas del momento de elección de los precandidatos y funcionarios. Hasta último momento podían leerse artículos que especificaban con qué documentos se podía sufragar (sobre todo tras la circulación del DNI “celeste” y el DNI “tarjeta”, además de la continúa vigencia de la libreta cívica y la de enrolamiento), dónde consultar el padrón, qué hacer en caso de que falten boletas en el cuarto oscuro y para qué sirve el troquel que entregan al terminar de votar (el cual responde a una nueva modalidad de constancia para el ciudadano).

jueves, 1 de agosto de 2013

Empezar de cero: Ernestina Pais alejada de los medios

Cuando Ernestina Pais irrumpió la escena mediática en 2005 como coequiper de Jorge Guinzburg en “Mañanas informales” a los televidentes les resultaba vagamente familiar. Hasta ese momento la “más famosa” había sido su hermana mayor Federica, aunque en sus inicios habían trabajado juntas en un programa llamado “Sabés o sonás”. El mayor atractivo del ciclo de Canal 7 era el resurgimiento de Federica después de una larga trayectoria con Raúl Portal en Perdona nuestros Pecados y la presentación formal de Ernestina tras sus comienzos como movilera.
     En el año 2007 ganó su primer y único Martín Fierro como mejor conductora en televisión, pero con la muerte de Guinzburg el programa que alegraba todas las mañanas fue perdiendo el rumbo. Sin embargo en 2009 Pais enfrentó un desafío al ponerse al frente de CQC, el formato creado por Mario Pergolini que jamás había contado con una presencia femenina en cámara. A pesar de las críticas, durante tres años la conductora pudo llevar adelante el programa en Telefé, pero al volver a Canal 13 (señal que lo transmitió desde el año 2001 al 2005), Pais se retiró del proyecto. Ese mismo año no se le renovó contrato por su conducción en el programa radial Día Perfecto por FM Metro.
     El 2013 parecía el año del regreso de Ernestina Pais a la televisión: le ofrecieron la conducción de Desayuno Americano para que reemplace a Pamela David, mujer de Daniel Vila, dueño del canal América. Ausencias sin aviso, tomar lavandina por error y hacerse cargo de un programa sin el visto bueno de su antecesora fueron la receta del desastre.

     Desde que el 8 de mayo se anunció que se bajaba del matutino diario por sufrir ataques de pánico, Pais se recluyó en su casa y reorganizó su vida dejando afuera la fama: terapia constante, cambios en la alimentación, un buen descanso y clases de piano y canto son parte de la rutina actual de la conductora. 

lunes, 27 de mayo de 2013

Nacional y popular versus made in

Las trabas a las importaciones, las retenciones en la Aduana y el boom de la producción nacional afectan, de manera positiva en algunos casos y negativa en otros, a todos los rubros. La 39ª Feria del Libro ubicada en La Rural de Palermo no es la excepción a estas medidas promovidas por el Gobierno Nacional. 
Este año el Pabellón Azul parece ser el de los cómics, material que en gran parte es extranjero, principalmente de España y Estados Unidos. “A medida que aumentaban los precios y se restringía la compra del dólar resultaba cada vez más difícil traer cosas de afuera. Por eso decidimos hacer un pedido más grande el año pasado y guardar el material con el único objetivo de venderlo en la Feria este año”, explica Santiago de Génesis Cómics & Toys. Los lectores son los más perjudicados: en este stand un libro de la saga Batman, el Caballero de la Noche de Frank Miller se consigue a $225 cuando su valor original es de €22, lo que implica un 52% más caro tomando como referencia el cambio oficial. La Revistería declara “en falta” la mayoría del material más requerido por los consumidores de historietas, indefectiblemente de origen extranjero.
El caso de las distribuidoras, como Riverside Agency, es diferente. Según Darío, encargado del stand, “no hay una traba a las importaciones” o por lo menos no la hay si parte del material es hecho acá o si se realizan convenios entre editoriales extranjeras con sede en el país. Esteban Bavoleo, de la imprenta Casano Gráfica, insiste en que el problema surge cuando las editoriales se niegan a producir en Argentina:”Hay diferencias en el papel, la tinta y las encuadernaciones, además el proceso aquí es mucho más caro con respecto a la mano y por la convertibilidad del dólar. Por ejemplo China es uno de los principales productores de papel y su mano de obra es mucho más barata que la local”.
Ninguna medida que se haya tomado en relación a la traba de importaciones, opinan los especialistas, afecta a las ediciones locales, ya que su objetivo es proteger a la industria nacional de imprenta. Pero la experiencia de Bavoleo indica que son las editoriales las que terminan pagando más por la producción total de sus libros y a esto se suma a que todo aumento de costo va a ser directamente trasladado al precio del libro. “De todas formas también genera consecuencias positivas: mayor empleo y mayor nivel de actividad en la industria de imprenta local”, finaliza el representante de Casano Gráfica. Incluso durante la apertura de este año el director de Industrias Culturales de la Nación, Rodolfo Hamawi, declaró: “En diez años, se triplicaron la cantidad de títulos publicados y de ejemplares impresos anualmente”.

martes, 14 de mayo de 2013

A las palabras se las lleva el agua


Libros colgando del techo o abiertos sobre lonas en el piso ocupando la mayor parte de una amplia habitación, hojas sueltas, papeles secantes que vuelan mientras una decena de ventiladores colocados improvisadamente funcionan sin cesar. En ese escenario conviven personas que comparten el amor por esas encuadernaciones, como los socios y trabajadores de la Biblioteca Popular Cornelio Saavedra, y se dedican a ayudar en el rescate de aquellos tesoros literarios.
Saavedra fue uno de los barrios más afectados de la Capital Federal tras el temporal del 2 de abril. El radio comprendido entre las avenidas Cabildo, Balbín, General Paz y Crisólogo Larralde presentó anegamientos en varios tramos, así como el Barrio Mitre ubicado en el límite que separa la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires. A una semana el panorama no mejoró: de los ocho muertos en Capital dos corresponden a la zona, varios edificios siguen desagotando sus garajes, los autos arrastrados por la corriente están abandonados en una plazoleta sobre la calle García del Río y en cada esquina reposan los restos de las pertenencias de los vecinos.
La Biblioteca Popular Cornelio Saavedra, emplazada en García del Río 2737, sufrió las consecuencias de la tormenta: se cortó la luz; perdieron 4.500 libros, estanterías, una computadora y entró más de un metro de agua a sus instalaciones. Según su director, Enrique Gran, se decidió “tomar un criterio sobre qué salvar”. Al tirar el material que consideraron irrecuperable, el caso tomó notoriedad y colaboradores de la Biblioteca de Legislatura porteña se hicieron presentes en el lugar para recomponer algunas de las obras dañadas. Es que en junio del año pasado la rotura de un caño en el edificio ubicado en Perú 130 arruinó más de 13 mil ejemplares y sus trabajadores tomaron conocimiento sobre cómo recuperar el material.
Desde la Biblioteca Cornelio Saavedra se hizo un pedido que no tardó en ser respondido por vecinos y socios: donar papel higiénico, rollos de cocina y servilletas, además de ventiladores para empezar el proceso de secado. Lo primero fue vaciar todos los estantes afectados por el agua. Los libros mojados que pudieron salvarse fueron colocados en el salón que se utiliza para eventos y diversas actividades. Entre hoja y hoja colocaron papel secante para evitar que se peguen entre ellas. Una vez que la absorción finalizó, las encuadernaciones se colgaron en el techo y se les sacudió el polvo que arrastró la lluvia. Luego fueron prensadas y deben esperar para ser restauradas. Gracias a un taller que brinda el Congreso Nacional, la Biblioteca Cornelio Saavedra podrá hacerlo sin cargo.
Empleados de la Biblioteca y colaborados de la Legislatura estiman que el proceso de secado durará otra semana más en la que se intentarán rescatar mil libros. En ese tiempo y tal vez más, el lugar debe permanecer cerrado y no podrán recibir libros mientras las estanterías permanezcan mojadas y decidan cómo prevenir futuras inundaciones: “Estamos programando sobre la marcha”, explica Gran.

viernes, 8 de marzo de 2013

Pequeña reflexión sobre el Día de la Mujer

Me resulta muy difícil cuando alguien que tiene deseos de ser comunicadora, como yo, se queda sin palabras o le cuesta expresar lo que tiene ganas de gritar.
Comenté mis sentimientos encontrados sobre el Día de la Mujer en la oficina y ante la pregunta por qué conté la famosa historia que todos ya sabemos de la fábrica, la protesta y el incendio, dejando en claro que el 8 de marzo es una Día para la reflexión y la memoria. La respuesta fue inmediata: "Pero viste que al final parece que no fue tan así, eran acontecimientos aislados en distintos lugares y momentos". Yo también había leído eso, y aunque ignoro su veracidad, me jodió la réplica.
¿Acaso importa cómo fueron los hechos? Acá lo que importa es que las mujeres somos presas de un mismo destino y que sólo está en nosotras cambiarlo. No lo digo como un reproche al género, sino porque nadie va a hacerlo por nosotras.
No nos dejemos intimidar, que nadie nos haga creer que somos menos, que nadie nos diga cómo tenemos que vivir, no seamos presas del miedo y la ignorancia! Que no nos hagan creer que es nuestra culpa, ¿culpables de qué, de haber nacido mujeres?. Yo soy una orgullosa mujer, ¿y vos?

martes, 5 de marzo de 2013

Latinoamérica y los medios de comunicación por Martina Bondone y Cecilia Tangir


Introducción
Los medios de comunicación en Latinoamérica nacieron bajo el ala de las clases privilegiadas relacionadas con el poder político regional. Las principales familias que tenían el control económico pasaron a poseer los canales de televisión y las radios. Crearon así entre las dictaduras y el periodo neoliberal, oligopolios y monopolios de medios que son primero empresas comerciales, luego canales de difusión de información y también son tribunas adoctrinadoras para la defensa de sus propios intereses.
A partir de este trabajo queremos exponer las semejanzas en las relaciones que se han dado entre los medios de comunicación y los poderes ejecutivos durante los últimos diez años en los siguientes países: Bolivia, Venezuela, Ecuador y Brasil. Buscamos demostrar, analizando cada caso en particular, como este conflicto está en proceso de lograr o ya logró un cambio legislativo que afecta directamente a los monopolios privados mediáticos y como este hecho surge de la cobertura, o falta de esta, que se ha hecho de distintos acontecimientos que marcaron el signo de estos gobiernos más cercanos al voto popular. Además tenemos como objetivo dejar en  evidencia  la influencia de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) en los ataques a dichos mandatos. Si bien esta organización surgió, supuestamente, como un espacio donde se encontraban representados y organizados todos los medios de América, rápidamente gracias a intervención de la dirección norteamericana viró a ser una asociación de los dueños de los medios. Hoy  tiene 1300 miembros en el continente con una circulación de diarios y revistas que alcanza aproximadamente los 43 millones de ejemplares por día. La SIP respaldó alternativamente a varias dictaduras del continente y recién en 1994 se planteó como entidad, en la Declaración de Chapultepec (México), la importancia de la democracia.

Venezuela
En el año 1999 el presidente Hugo Rafael Chávez Frías reforma la Constitución y los artículos 101 y 108 serán los antecesores del cambio político que entra en estrecha relación con los medios. Lo que proponen estos apartados, entre otras cosas, es que el Estado garantizará la emisión, recepción y circulación de la información cultural así como servicios públicos de radio, televisión y redes de bibliotecas y de informática. Además los medios televisivos deberán incorporar subtítulos y traducción a la lengua de señas.
El único canal estatal de Venezuela era el 8 para el año 2002. Los domingos el presidente contaba con varias horas al aire para que la gente pueda llamarlo y transmitirle sus dudas en lo que se convertía en una charla entre él y el público. El resto de los canales de la televisión abierta pertenecían a empresas privadas y una de las consignas recurrentes era quejarse por la censura que sufrían desde del gobierno nacional. Sin embargo después de años de dictaduras estaban viviendo una verdadera era de libertad de expresión, pero claramente los ideales nacionalistas del poder ejecutivo iban en contra de sus intereses económicos.
Para abril de ese año Chávez anunciaba el despedido de altos gerentes de Petróleos de Venezuela Sociedad Anónima (PDVSA) en pleno proceso de estatización. El 12 de abril un grupo de manifestantes, alentados por los medios, marcha hacia la sede central de la empresa, pero en medio del recorrido los ánimos se caldean cada vez más, la influencia de la televisión aumenta y la muchedumbre se dirige hacia el Palacio de los Miraflores (Palacio Presidencial), donde miles de civiles chavistas se habían conglomerado para dar su apoyo al mandatario. Al llegar al centro de la ciudad, las protestas se convirtieron en violentos disturbios y enfrentamientos entre los opositores, los partidarios del gobierno y la intervención de la Guardia Nacional y la Policía Metropolitana de Caracas, dejando varios muertos y heridos. Los medios privados se las ingeniaron para mostrar sólo tomas estratégicas donde se veía a supuestos seguidores de Chávez abriendo fuego, pero lo que luego se hizo evidente es que había francotiradores mucho antes de que surgiera el apoyo espontáneo al gobierno. En medio del caos el General Lucas Rincón Romero anunciaba la renuncia de Chávez tras las presiones de los militares que habían ingresado al Palacio. Sin embargo el presidente depuesto a la fuerza había decidió entregarse e ir preso y no abandonar su cargo tras las amenazas de las Fuerzas Armadas. La torre de señal de canal 8 fue tumbada y el resto de los medios informaba que Pedro Carmona (presidente de Fedecámaras, la principal organización de gremios empresariales de Venezuela) asumía como presidente provisional. Su primer decreto consistió en la derogación de la Constitución de 1999. Sólo 2 días después, gracias al apoyo del pueblo y a varios militares que seguían siendo fieles a Chávez a pesar de custodiar el Palacio, el gabinete volvió a su lugar de trabajo y el presidente constitucional fue liberado.
El intento de golpe de Estado de abril de 2002 marca un giro en los procesos abiertos con el triunfo de la revolución bolivariana tres años antes. En el campo de la comunicación, atendiendo las demandas de participación y democratización de amplios sectores sociales, el Estado venezolano genera iniciativas constitucionales de regulación y la emergencia de experiencias mediáticas estatal-comunitarias, reinstalando la función social de los medios, objetivo excluido de las agendas mercantilizadas. Un hito importante es la búsqueda de una nivelación al desequilibrio informativo generado por la dominación y consta de la aprobación de la ley de responsabilidad Social en radio y Televisión, por la Asamblea nacional (2004).
Lejos de repudiar al golpe la SIP, en las resoluciones de su Asamblea Anual, no mencionó el episodio. Sin embargo sí dejó en claro su postura sobre el debate que afectaba sus intereses: “en un clima de hostigamiento continuo a la prensa en Venezuela se gesta ahora un proyecto que contiene la creación de un Consejo Nacional de Vigilancia de los Medios de Comunicación Social integrado por asociaciones vecinales que tendrían facultades para imponer multas o decretar el cierre de cualquier medio de comunicación que infrinja sus presuntas disposiciones”.
Con el vencimiento de la concesión de la señal abierta de la televisora comercial con mayor audiencia nacional en ese momento (43% de rating), que pasó a ser manejada por el Estado mediante la naciente Televisora Venezolana Social (Tves), el gobierno de Hugo Chávez dio un paso determinante en la consolidación de la "hegemonía mediática del Estado" y romper con la “dictadura mediática”, tal como fue trazado luego de su reelección en 2006.
En Venezuela funcionan 111 televisoras de las cuales 61 pertenecen al sector privado (55%), 13 son de servicio público (12%) y 37 se califican de comunitarias (33%). En radio, en la frecuencia AM operan 172 emisoras privadas (87%) frente a 25 públicas (13%). En FM, hay 446 privadas (58%), 82 públicas (11%) y 243 comunitarias (31%).
Tanto las televisoras como emisoras de radio calificadas como "comunitarias" cuentan con el apoyo de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel). En la última década el Estado pasó de manejar una televisora pública (VTV) a seis en la actualidad (Tves, Vive, Ávila TV, Antv y Telesur).
Brasil
El marco legal regulatorio de las comunicaciones vigente en Brasil data de 1963 y ha permitido la formación de grandes monopolios que priorizan la cuestión empresarial a la tarea de informar, difundir y compartir dicha información.
En 1989 se celebraron elecciones directas a la presidencia de la república. Ignacio Lula Da Silva, del Partido Trabajador, era candidato a presidente, liderando todas las encuestas. Sin embargo las elecciones las ganó Fernando Collor de Melo, candidato conservador del Partido de la Renovación Nacional, que recibió un fuerte apoyo por una parte de la clase media y los industriales, además de sectores de medios de comunicación alineados con la derecha conservadora, que se sentían intimidados ante Lula y sus orígenes como sindicalista. Está demostrado que Collor de Melo inició una campaña de difamación de Lula junto al grupo mediático O Globo, presentando en los espacios de publicidad electoral gratuita a una antigua pareja del sindicalista con la que había tenido una hija. Según ella, Lula le había propuesto abortar tras quedarse embarazada de él y como la mujer era de raza negra Collor de Mello acusó a Lula de racista. La clave de la campaña sería el último debate televisivo entre los candidatos (en horario de máxima audiencia) en el que se concedió más tiempo a Collor de Melo. El 27 de octubre de 2002 Lula fue elegido presidente de Brasil tras ganar las elecciones en segunda vuelta con el mayor número de votos de la historia democrática brasileña.
En Brasil la Constitución prohíbe los monopolios, oligopolios y la entrada de capitales extranjeros en el mercado de medios. A ello se suman regulaciones específicas como la ley general de telecomunicaciones, el régimen de radios comunitarias y la Lei do Cabo (TV por suscripción). Sin embargo, los radiodifusores no comerciales son discriminados y más de 7.000 personas están involucradas en procesos penales por delitos vinculados con el ejercicio de la libertad de expresión.
La televisión abierta es el medio de comunicación más relevante en Brasil. Está presente en alrededor del 90% de los hogares del país y concentra casi el 60% de toda la inversión de la publicitaria. Pero la distribución de la inversión publicitaria también aparece condensada en la red O Globo, manteniendo alrededor del 52% del share y 70% de la inversión publicitaria en la televisión.
Lula convocó en 2010 a una Conferencia Nacional de Comunicación (Confecom), en la cual grupos sociales, en conjunto con el Gobierno, establecieron diferentes propuestas para lograr democratizar los medios de comunicación.
Sobre esto y los dicho del presidente respecto a las críticas que surgieron a su persona en los medios la SIP expresó: “Vemos a un gobierno con deseo de seguir los pasos de otro gobierno de América Latina en el que se desarrollan actitudes muy fuertes contra medios que quieren mantener una línea independiente, que no siguen la línea del Estado, del gobierno”.
Las mociones de la conferencia fueron plasmadas en 2011 en el Foro Nacional para la Democratización de la Comunicación (FNDC), creando la “Plataforma para un nuevo marco regulador de las comunicaciones de Brasil”, base sobre la cual instaurar una nueva ley de medios. Se resaltó la necesidad de garantizar la pluralidad de puntos de vista y opiniones en los medios de comunicación; promover y fomentar la cultura nacional en su diversidad y con pluralidad; e impulsar la transparencia y el amplio acceso público a la información.
Sin embargo, el gobierno de Dilma Rousseff puso un freno a este avance. La presidenta teme que este proyecto de ley provoque un enfrentamiento con los principales grupos económicos. Esto se debe principalmente a que el 90% de los medios de comunicación de Brasil está manejado por empresas privadas, como la cadena Globo, SBT y Banda, mientras que el 10%  restante queda para la Empresa Brasileña de Comunicación (EBC), de gestión estatal.

Bolivia
Tras casi 20 años de gobiernos neoliberales, que al igual que en el resto de Latinoamérica se dedicaron a privatizar y endeudar a los estados, en Bolivia hacia el 2006 asume su primer mandato Evo Morales. Entre las medidas que toma, llama a una asamblea constituyente, uno de los detonantes del conflicto separatista que se da entre el sector oriental y occidental del país. La llamada medialuna, donde se concentra la mayor parte de la riqueza formada por Santa Cruz, Beni, Pando, Tarija y Chuquisaca, exigían su autonomía. Aquí los medios comienzan a cumplir un rol importante ya que se convierten en las tribunas desde donde la oposición para criticar, por decirlo de manera liviana, al gobierno.
Los principales grupos mediáticos están relacionados con familias cruceñas, la iglesia, grupos internacionales y además tienen conexiones con los partidos conservadores del lugar.
Los canales Unitel, ATB y Red Uno lideran las audiencias y acaparan el 70 % de la publicidad. El primero pertenece a la familia Montesinos, grandes latifundistas dueños de al menos 40.000 hectáreas en Santa Cruz, concedidas por el INRA (Instituto Nacional de Reforma Agraria, por los gobiernos neoliberales del pasado). ATB (Asociación de Teledifusoras de Bolivia) formó parte del grupo español Prisa, hasta fines del 2009, que a su vez poseen todavía los diarios La razón de La paz y el sensacionalista Extra. Red uno pertenece a al empresario cruceño Ivo Kujlis que en tiempo pasado incursionó en la política siendo candidato a la vicepresidencia de Carlos Palenque, Jhony Fernández y por último de Manfred Reyes Villa, siempre formando parte de partidos con tendencias neoliberales y de “derecha”.
El grupo Líder posee ocho diarios: El Deber (Santa Cruz), Los Tiempos (Cochabamba), Correo del Sur (Sucre), La Prensa (La Paz), El Alteño, El Nuevo Sur, El Norte y El Potosí. A esto se le suman dos radios, repetidoras y servicios corporativos de impresión y edición. Además participa del 40% de la red televisiva PAT, el restante 60% es propiedad de la familia Daher, empresarios dedicados a la  aerolínea Aerosur y a la electrónica.
De todos modos, debido a las limitaciones en el acceso a los medios de comunicación que se evidencian en Bolivia, la radio es quien capta a la mayor parte del  público. En el país hay 700 emisoras privadas, 200 comunitarias y 30 estatales. La red más importante  es Erbol propiedad de la iglesia con gran influencia popular y con una posición de apoyo crítico a Evo Morales.  La Iglesia tiene también otra emisora, Fides que a diferencia de la anterior responde a los sectores más conservadores del clero y está bajo el mando del cura español Eduardo Pérez Iribarne.
La tercera en cantidad de audiencia es Radio Panamericana cuyos propietarios, la familia Dueri, son dueños también de casinos,  del mayor sello discográfico del país, del hotel cinco estrellas Presidente en La Paz. La cabeza visible de la familia, Miguel Dueri, fue embajador en los Emiratos Árabes Unidos para el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada.
Finalmente la nueva constitución plurinacional se aprobó, fue reformada por el congreso y se sometió a referéndum siendo respaldada por la mayoría de la población. En dicho instrumento se puede observar que hay dos artículos que son el puntapié para el debate mediático el 106 y el 107. En el primero se garantiza el derecho a la comunicación y a la información, a la libertad de expresión, de opinión y de información, a la rectificación y a la réplica, y el derecho a emitir libremente las ideas por cualquier medios de difusión, sin censura previa. En el segundo se establece que los medios de comunicación social no podrán conformar de manera directa o indirecta monopolios y oligopolios.
En el 2010, gracias al tinte racista con el que hablaban las principales cadenas sobre el presidente reelecto Morales y la población, se sancionó la Ley Antidiscriminación, cuyo objetivo es fomentar la tolerancia y evitar la discriminación en cualquier ámbito sea por el motivo que sea. Esto genero otra oleada de debates en los medios debido a que, según estos, el Artículo 16 de la misma coartaba la libertad de expresión y prensa. En este se habla de sanciones económicas o de suspensión de las licencias a las empresas que autoricen o publiquen ideas racistas y discriminatorias de cualquier índole.
Los artículos de la constitución del 2009 y la ley del 2010 se pueden tomar como los primeros pilares de la Ley general de telecomunicaciones, tecnologías de información y comunicación que se sancionaría en 2011. El punto más relevante de la misma es la distribución del actual mapa de medios (radiodifusión y televisión analógica) en cuatro espectros: 33% para el estado, 33% para el sector comercial, 17% para los pueblos indígena originario campesinos y  17 % para las comunidades interculturales y afrobolivianas. Además la misma reglamenta la prohibición de monopolios y oligopolios así como también la obligación de emitir las cadenas nacionales. Sobre este punto Gonzalo Marroquín, a cargo de la presidencia de la SIP en ese momento, expresó en un comunicado que la medida era "un abuso de poder que restringe la libertad de prensa y el criterio editorial de los medios, al imponer en forma obligatoria y gratuita que se divulguen los mensajes de un Presidente".
Si bien desde la llegada del MAS se han recuperado la agencia de noticias ABI, el canal Televisión Boliviana, se creó el periódico estatal Cambio y la red de radios comunitarias y campesinas Patria Libre aún hoy los medios de comunicación privados siguen acaparando el 85% del espectro comunicacional y los efectos de la ley general de telecomunicaciones recién podrán empezar a apreciarse hacia el año 2017.

Ecuador
En noviembre del 2006, Rafael Correa fue elegido presidente para el período 2007-2011. En 2007 se eligió a la Asamblea Constituyente que promulgó una nueva Carta Magna, vigente desde 2008 debido a esto se tuvo que llamar a elecciones siendo así reelegido para continuar en su cargo hasta 2013.
Cuando asumió el poder ejecutivo eran ocho los grupos empresariales que controlaban los principales medios de comunicación y la mayoría de estos estaban directamente relacionados con el sector bancario financiero. Ejemplos  de esto son el Grupos Isaías y el Grupo Banco Pichincha, con dominio televisión tanto abierta  como por cable, gráfica y radio.  Además Ecuador no contaba con medios públicos o estatales principal diferencia con la mayoría de los países de la región.
Con la sanción de la nueva constitución empezó a cambiar este panorama ya que en esta se introdujo un artículo, el 312, que prohíbe la inversión de empresas del mercado financiero en las que tengan como principal actividad lo comunicacional y viceversa. Este apartado además fue modificado y ratificado en el referéndum realizado en el 2011.
Una de la empresas afectadas por ello fue Teleamazonas propiedad del Grupo Banco Pinchincha, también conocido como Fidel Egas, quien debió deslindarse de las acciones que lo relacionaban con otras entidades fuera del ramo. Además el Estado expropió en 2008 dos canales de aire, dos de cable, dos revistas y una radio al Grupo de los hermanos Isaías, dueños del Filibanco (entidad financiera denunciada por fraude durante la crisis económica de 1999). Todavía están en manos públicas, con interventores designados por el ejecutivo pero su venta a capitales privados es inminente.
Por otro lado se crearon medios públicos: un canal de televisión, el diario El Telégrafo y una radio. Surgieron en 2007 como iniciativa del actual gobierno y lentamente entraron en funcionamiento.
Más allá de estas acciones por democratizar el acceso a la información Correa sufrió en septiembre del 2010 un intento de golpe de estado por parte de la policía nacional en conjunto con la fuerza aérea apoyado por los principales medios gráficos y audiovisuales. Pasado el mediodía de ese día, las transmisiones normales fueron interrumpidas para entrar en Cadena Nacional, en respuesta a esto líderes de la oposición entraron al canal arengando a que se amnistiara a los policías sublevados, mientras grupos intentaban derribar las antenas del medio. Luego ya cerca del rescate, las señales volvieron a trasmitir desde sus estudios. Ante esto la SIP emitió su opinión a través de un comunicado: “Condenamos enérgicamente cualquier movimiento en Ecuador destinado a desestabilizar las instituciones y el orden democrático, aunque al mismo tiempo advertimos sobre la violación a la libertad de prensa que implica la obligatoriedad de enlazar a la televisión y la radio privada, a la señal de la cadena estatal”.
Esto trajo aparejadas diversas consecuencias pero en lo que a medios de comunicación respecta se pueden marcar dos. Ya en el 2011 El universal, principal diario editado en Guayaquil, sacó en su edición impresa una artículo de opinión firmado por el periodista Emilio Palacio responsabilizando al mandatario por lo ocurrido ese día y recalcando la ausencia de “libertad de expresión”. Esto generó que Rafael Correa iniciara una demanda contra el editorialista y el medio, que ganó pero luego pidió que la sentencia sea anulada.
En el referéndum del 2011 además se votó la necesidad de una Ley orgánica de comunicación que aunque obtuvo respuesta positiva de la población aún no ha sido aprobada por parte de la asamblea nacional. La misma dividiría el espectro en tres tercios otorgando un 33% para los privados, un 33% para los públicos y un 34% para los medios comunitarios. Actualmente según la superintendencia de telecomunicaciones del país el sector privado controla el 85,5% de las frecuencias radiales, 71% de las televisivas y la mayoría están concentrados entre Quito y Guayaquil. Catalogada como Ley mordaza por los principales medios locales, internacionales y la SIP, la ley en su cuerpo posee artículos que aseguran la libertad de expresión, la no censura de contenidos y el acceso a sectores que hasta el momento no han podido hacerlo de manera masiva.
Los últimos episodios del cruce medios gobierno han sido la clausura de 20 radios que estaban con problemas de papeles, aunque esto fuera tratado como embate a la libertad de prensa y la decisión del presidente trasmitida por el secretario nacional de comunicación de que sólo se concederán entrevistas para los medios que no sean oligopólicos, o sea los privados pequeños, especialmente regionales, los públicos y los comunitarios.
Conclusión
Aunque en diferentes estadíos de resolución, la situación de estos cuatro países de Latinoamérica en relación con los medios tiene puntos en común. Uno de los puntos más evidentes de la concentración, además de la reproducción en cadena de la información/opinión a través de los diversos formatos que poseen dichos conglomerados,  es la centralización geográfica de la producción de contenidos e informaciones en los lugares en los que tienen sede, generalmente las capitales o ciudades con mayor población. Según Ignacio Ramonet debido a esto hoy podemos hablar de que estamos en presencia de latifundios mediáticos: “Son las mismas familias que tradicionalmente han dominado la vida económica del país y que históricamente estuvieron ligadas a la gran propiedad lo que indica la superficie enorme que estos grupos cubren”.
Por otro lado salvo en el caso de Venezuela, en los restantes la democratización todavía no ha podido llegar a ser plena y la preponderancia del sector privado aún es casi absoluta. En los lugares con leyes ya sancionadas o en proceso también queda pendiente la pregunta de cómo hará el sector comunitario para equiparse y poder iniciar trasmisiones sin un plan de apoyo estatal aún no previsto.
A su vez cabe destacar que los medios de comunicación se presentan en el territorio actualmente como los principales opositores, gracias a la  crisis de representatividad que vive cierta parte de la población de la región, apoyados claramente por la organización que los nuclea como propietarios, la SIP. Esto queda evidenciado en el relato que se hizo en el presente trabajo acerca de las diferentes campañas desestabilizadoras, netamente en contra o apoyos a los intentos de golpe.